SANTO DOMINGO. – La República Dominicana vivió una jornada decisiva en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, con tres medallas de oro en disciplinas distintas y una señal clara de amplitud competitiva. Marileidy Paulino encabezó la actuación al conquistar los 400 metros femeninos e imponer un nuevo récord de la competencia.
La velocista dominicana se impuso con autoridad ante sus rivales, ratificando su condición de campeona olímpica y mundial. Aunque el registro exacto no fue divulgado en el reporte, la nueva marca confirma que su impacto no se limita al resultado: Paulino continúa elevando el nivel de la prueba y consolidándose como la principal referencia del atletismo nacional.

Dos títulos que extienden una tradición
El karate aportó las otras dos preseas doradas de la jornada, ambas en la modalidad de kata. En la rama femenina, María Dimitrova derrotó 5-0 a la colombiana Valentina Zapata y obtuvo su sexto título consecutivo en Juegos Centroamericanos y del Caribe, una racha iniciada en Cartagena de Indias 2006.
En masculino, Larry Aracena superó 3-2 al guatemalteco Fernando Calderón en una final de alta intensidad. El margen estrecho del combate refleja una definición equilibrada, pero también la capacidad del dominicano para sostener el rendimiento bajo presión.
Los triunfos de Paulino, Dimitrova y Aracena combinan experiencia consolidada y talento emergente. Para la delegación anfitriona, el valor de la jornada va más allá del medallero: el récord en atletismo y la continuidad del dominio en kata muestran que el país compite con argumentos sólidos tanto en pruebas de máxima exposición como en especialidades donde la precisión y la consistencia resultan determinantes.
