Los Piratas de Pittsburgh rescindirán el contrato del bateador designado Marcell Ozuna, según informó a Associated Press una persona familiarizada con la decisión. El movimiento aún no había sido anunciado oficialmente, pero representa el cierre anticipado de una apuesta costosa en plena carrera por los playoffs.

Un refuerzo que nunca encontró ritmo
Pittsburgh firmó a Ozuna en febrero por un año y 12 millones de dólares, una inversión inusual para una franquicia tradicionalmente prudente en el mercado de agentes libres. El club esperaba que el veterano aportara poder a una alineación con varios bateadores zurdos, pero el tres veces All-Star bateó apenas .203, con ocho jonrones y 29 carreras impulsadas en 70 partidos.
El dominicano, de 35 años, tampoco recuperó la producción que lo llevó a conectar 296 cuadrangulares durante sus etapas con Miami, San Luis y Atlanta. En las últimas semanas perdió protagonismo ante el ascenso del novato Esmerlyn Valdez, una señal de que el problema dejó de ser una mala racha individual y pasó a afectar la planificación diaria del equipo.
Para ocupar su lugar, los Piratas subirán desde Triple-A Indianapolis al jardinero Ronny Simon. La promoción llega mientras Pittsburgh intenta poner fin a una sequía de diez años sin disputar la postemporada: al comenzar la jornada estaba a tres juegos y medio de Arizona por el tercer comodín de la Liga Nacional.
La decisión se produce después del cierre del mercado de traspasos, en el que el club reforzó principalmente su bullpen, incluido el relevista Luke Weaver, adquirido a los Mets de Nueva York. Aunque el gerente general Ben Cherington defendió las estadísticas subyacentes de Ozuna y el mánager Don Kelly destacó su influencia sobre los jugadores latinos, la urgencia competitiva pesó más que la posibilidad de una recuperación. Pittsburgh deberá asumir ahora el salario restante de 10,5 millones de dólares, además de renunciar a una opción mutua de 16 millones para 2027 y afrontar una cláusula de rescisión de 1,5 millones.
