El esloveno Tadej Pogacar se encamina hacia una posible quinta victoria en el Tour de Francia con una ventaja que podría situarse entre las más amplias de la historia reciente. Tras el abandono por caída de Jonas Vingegaard el domingo, el líder del UAE Team Emirates mantiene un colchón de cinco minutos sobre Remco Evenepoel, lo que abre la puerta a comparaciones con las dominantes ediciones de Eddy Merckx en 1969 y Bernard Hinault en 1981.
La tercera semana y la contrarreloj decisiva
La tercera semana del Tour arranca el martes con una contrarreloj individual de 26,1 kilómetros entre Évian-les-Bains y Thonon-les-Bains. Esta etapa cronometrada representa una oportunidad para Evenepoel de ampliar su ventaja sobre Florian Lipowitz y consolidar el segundo puesto de la general. El belga, doble campeón olímpico, ha demostrado en el pasado un dominio claro en este tipo de pruebas, mientras que el joven alemán no destaca especialmente en la disciplina.
Evenepoel ha insistido en mantener la concentración durante los días restantes. “Por el momento todo va bien, pero no tengo que acelerarme ahora. Hay que mantener los pies en el suelo y trabajar por mi puesto”, declaró tras la etapa 15. Su margen actual sobre Isaac Del Toro es de 58 segundos, mientras que Paul Seixas le sigue a 1 minuto y 23 segundos.
La estrategia del UAE y el caso Del Toro
La hegemonía de Pogacar podría verse limitada únicamente por su propia decisión de apoyar a su compañero mexicano Isaac Del Toro. Esa prioridad ya le ha costado dos victorias de etapa en Montjuic y el Plateau de Solaison, dejándolo a cuatro triunfos del récord de ocho en una sola edición. La formación Red Bull Bora, por su parte, parece haber definido una jerarquía clara con Evenepoel como líder, aunque Lipowitz ha manifestado estar dispuesto a colaborar si se requiere.

Las clasificaciones secundarias también mantienen interés. Pogacar lidera la montaña por delante de Valentin Paret-Peintre, mientras que Mads Pedersen defiende el maillot verde con 417 puntos frente a Jasper Philipsen y Biniam Girmay. En la categoría de jóvenes, Del Toro, Seixas y Juan Ayuso disputan el maillot blanco.
Controles antidopaje en horario nocturno
Un juez autorizó controles antidopaje sorpresa durante la noche del sábado al domingo. Pogacar fue despertado a las 5:00 y Vingegaard a las 2:00 para someterse a las pruebas. Aunque estos horarios están permitidos, resultan poco habituales y generaron malestar en el pelotón. Remco Evenepoel calificó la medida como “inhumano” y algunos corredores sugirieron que la falta de descanso pudo influir en la caída de Vingegaard horas después.
Como portador del maillot amarillo, Pogacar se somete diariamente a controles tras cada etapa, una rutina que forma parte del protocolo habitual del Tour. La fiscalía de París confirmó la autorización judicial de las pruebas nocturnas a través de un comunicado a la AFP.
Perspectivas para los Alpes
Las etapas alpinas que se avecinan representan el último obstáculo significativo antes de la llegada a París. Sin embargo, la distancia actual de Pogacar sobre sus rivales hace improbable cualquier cambio en la clasificación general salvo un incidente grave. El esloveno ha mostrado un control constante durante las dos primeras semanas, combinando victorias de etapa con una gestión eficiente de los esfuerzos.
El abandono de Vingegaard recordó que ningún resultado está asegurado hasta el final, pero el margen actual del líder reduce drásticamente las opciones de sus perseguidores. La atención se centra ahora en si Pogacar decidirá seguir cediendo protagonismo a Del Toro o si optará por cerrar la edición con la mayor diferencia posible.
