Gabriel Ponce de León se impuso este domingo en una de las definiciones más ajustadas de la temporada del TC2000. El piloto de Junín sostuvo hasta la bandera a cuadros los ataques de Franco Vivian y ganó la Final de la sexta fecha, disputada en el autódromo de Toay, La Pampa. La diferencia entre ambos fue de apenas 0s249, en una carrera que tuvo incidentes en el comienzo, una sanción determinante y un desenlace abierto hasta los últimos metros.
Vivian terminó segundo y Franco Morillo completó el podio con el Chevrolet, a 7s014 del vencedor. El resultado marcó el regreso de la categoría después de más de un mes sin actividad y alteró la lucha por los puntos en un campeonato que todavía tiene varias fechas por delante. La carrera combinó una primera parte marcada por los problemas y una segunda mitad concentrada en el duelo directo por la victoria.
Una largada que cambió el desarrollo
La competencia comenzó con dificultades desde los primeros metros. Emiliano Stang, que había largado cuarto con el Toyota, quedó prácticamente detenido y perdió varias posiciones. Al mismo tiempo, un desparramo en la largada complicó a distintos protagonistas y obligó a los pilotos a atravesar una zona inicial de alta exigencia, con poco margen para corregir errores.
El episodio más grave se produjo durante la primera vuelta. Tomás Fernández, con su Nissan, impactó de lleno contra el paredón y terminó con el auto seriamente dañado. El piloto logró salir por sus propios medios, aunque luego del golpe se lo observó dolorido. El accidente provocó la neutralización de la prueba y condicionó el ritmo de la competencia durante sus primeras vueltas.

Tras el relanzamiento, Marcelo Ciarrocchi tomó el control de la carrera. El cordobés había partido desde la pole como consecuencia de la inversión de la grilla de los seis primeros, aplicada luego de la clasificación del sábado, en la que había terminado sexto. Su posición de privilegio, sin embargo, quedó rápidamente bajo análisis de los comisarios deportivos por un presunto movimiento anticipado en la largada.
La sanción que abrió la pelea por la punta
La decisión de los oficiales fue un pase y siga por boxes. Ciarrocchi debió cumplir la penalización durante la carrera y perdió el liderazgo que había conseguido en la pista. La sanción modificó el escenario estratégico de la Final: Ponce de León pasó a la primera posición, Vivian quedó como su principal perseguidor y Morillo se consolidó en el grupo de avanzada.
El piloto de Junín aprovechó la oportunidad y estableció un ritmo consistente al frente. Vivian mantuvo la presión, mientras Morillo quedó a una distancia suficiente para conservar el tercer puesto, pero sin posibilidad concreta de intervenir en la lucha por la victoria. Ciarrocchi, en cambio, pagó un costo elevado por la sanción y terminó décimo, lejos del lugar que había ocupado en los primeros compases.
La resolución deportiva también puso de relieve la importancia de cada procedimiento en una categoría con carreras compactas. La velocidad de un auto puede permitir una buena largada, pero una infracción en ese momento puede transformar una posición de privilegio en una remontada desde el fondo. En Toay, esa diferencia fue decisiva para determinar quién tendría la posibilidad de disputar el triunfo.
Vivian atacó hasta la bandera a cuadros
En el tramo final, Vivian comenzó a reducir progresivamente la ventaja del líder. El porteño llegó a la última vuelta prácticamente pegado al auto de Ponce de León y buscó alternativas por ambos lados de la pista. Intentó avanzar por afuera y también exploró el interior, pero el ganador defendió cada ingreso sin ceder la posición.
La definición exigió precisión de los dos pilotos. Vivian necesitaba encontrar un espacio sin comprometer el segundo puesto, mientras Ponce de León debía administrar la presión y cuidar la trayectoria en los sectores decisivos. El líder logró sostenerse adelante hasta la línea de llegada y consiguió una victoria que, por el margen final, se decidió en detalles de conducción y defensa.
Detrás de los dos primeros, Morillo completó una actuación regular y sumó un nuevo podio después de haber ganado la fecha anterior en San Nicolás. Lucas Carabajal finalizó cuarto con el Volkswagen y Facundo Aldrighetti, quien había logrado la pole en la clasificación del sábado, cerró los cinco primeros con el Honda.
Rossi terminó con una pérdida inesperada
Stang se recuperó parcialmente del inconveniente inicial y terminó sexto. Más atrás se ubicaron Matías Rodríguez, con Toyota; Javier Merlo, con Honda; Benjamín Squaglia, con Fiat; y Ciarrocchi, que completó los diez primeros luego de cumplir el pase y siga. El orden mostró cuánto influyeron los incidentes y las decisiones de los comisarios en una competencia que no mantuvo estable su clasificación.
Matías Rossi también sufrió un problema en la última vuelta. El campeón tuvo una rotura de motor mientras transitaba el tramo final, aunque pudo completar la carrera. El inconveniente lo relegó hasta la duodécima posición y le hizo perder puntos importantes para el campeonato. Su resultado introduce una consecuencia relevante más allá de Toay: una falla en el cierre de una Final puede tener un impacto directo en la pelea por el título, aun cuando el piloto logre ver la bandera a cuadros.
La séptima presentación de la temporada 2026 será el 5 y 6 de septiembre en el autódromo Eusebio Marcilla de Junín. El TC2000 volverá a compartir escenario con el Top Race, en una cita que ofrecerá una nueva oportunidad para que los protagonistas recuperen terreno o consoliden lo conseguido en La Pampa. Ponce de León llegará con el impulso de una victoria trabajada, Vivian con la referencia de haber estado a menos de un cuarto de segundo y Morillo con otro podio que confirma su regularidad en la parte alta.
