Gol y alivio
River consiguió su primera victoria del semestre con un 1-0 ante Argentinos Juniors en el Monumental, en un cruce de alto valor por contexto y rival. El gol de Gonzalo Montiel no solo destrabó un partido cerrado: también cortó una racha incómoda y le devolvió al equipo de Eduardo Coudet una señal concreta de funcionamiento en un tramo que exigía respuestas.

El triunfo vale más por el momento que por la amplitud del marcador. River enfrentó al líder de la Zona B y resolvió desde la eficacia, una virtud que había estado ausente en el arranque del semestre. Montiel volvió a aparecer en un partido que deja además una alerta: su molestia física obliga a seguir de cerca el lateral derecho, un sector que puede quedar comprometido para la Sudamericana.
La lectura más importante es que River ganó sin sobrarle nada y aun así logró imponer una diferencia decisiva. En un torneo corto, ese tipo de victorias suele ordenar más que una actuación brillante: devuelve confianza, sostiene la pelea en la tabla y ofrece un punto de partida para medir rendimientos individuales con un criterio más exigente.
