La selección española y la argentina se preparan para disputar la final del Mundial este domingo en el MetLife Stadium de Nueva York. El partido llega tras catorce encuentros previos entre ambos equipos, la mayoría de carácter amistoso y solo uno oficial, registrado hace sesenta años. España llega invicta en su camino al título tras vencer a Francia en semifinales, mientras Argentina superó a Inglaterra en un partido que requirió remontada.
Los datos históricos muestran un equilibrio notable. Seis victorias para España, seis para Argentina y dos empates completan el registro hasta 2018. Este balance sugiere que la final del domingo podría inclinar la balanza definitiva entre dos selecciones con trayectorias contrastadas pero resultados similares en sus choques directos.
El único choque oficial en un Mundial
El 13 de julio de 1966, durante la fase de grupos del Mundial de Inglaterra, Argentina venció a España por 2-1 en el grupo que también integraban Alemania Occidental y Suiza. España, dirigida entonces por José Villalonga, terminó tercera en su grupo y quedó eliminada. Jugadores como Iribar, Luis del Sol, Gento y Pirri formaron parte de aquella plantilla que no logró avanzar. Ese encuentro sigue siendo el único precedente oficial entre ambas selecciones.
Encuentros amistosos y evolución de resultados
Los demás enfrentamientos se produjeron en partidos de preparación. El primer duelo data del 7 de diciembre de 1952, cuando Argentina ganó 1-0 en Madrid. Al año siguiente, el 5 de julio de 1953, Argentina repitió victoria por idéntico marcador. En 1960, Argentina se impuso 2-0 en Buenos Aires. España respondió con un 2-0 en 1961.
La serie continuó con un empate 1-1 en 1974 y otro en 1988. España logró victorias en 1972, 1995, 2006, 2009 y 2018. Argentina sumó triunfos en 1999 y 2010. El último precedente, el 27 de marzo de 2018, terminó con una goleada española 6-1 bajo la dirección de Julen Lopetegui frente a Jorge Sampaoli.

Contexto actual de ambas selecciones
España, bajo la dirección de Luis de la Fuente, mostró solidez en semifinales al derrotar a Francia 2-0 con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro. El equipo no ha perdido ningún partido en el torneo y solo empató ante Cabo Verde en la fase preparatoria. Argentina, dirigida por Lionel Scaloni, también mantiene su invicto, aunque necesitó prórroga ante Cabo Verde y Suiza antes de remontar a Inglaterra en semifinales gracias a los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
El historial indica que España ha sido más efectiva en los últimos quince años, con cuatro victorias consecutivas entre 2006 y 2018. Sin embargo, Argentina conserva la ventaja en los choques más antiguos y mantiene un estilo que ha permitido igualar o superar a España en varios momentos clave.
Implicaciones para la final del domingo
La final representa el decimoquinto duelo entre ambas selecciones. Con el registro actual equilibrado, el resultado del MetLife Stadium determinará qué equipo acumula una victoria más en la serie histórica. Los entrenadores actuales, De la Fuente y Scaloni, enfrentan un escenario donde el rendimiento reciente y la capacidad de adaptación serán decisivos.
Los datos muestran que ninguno de los dos equipos ha perdido en la presente edición del Mundial. Esta circunstancia añade presión adicional al encuentro, ya que ambos llegan con trayectorias impecables y un historial de enfrentamientos que no ofrece ventaja clara a ninguno.
El análisis de los precedentes revela patrones de alternancia en los resultados. España ha dominado los choques más recientes, pero Argentina conserva la memoria de victorias tempranas y el único precedente oficial. La final ofrecerá la oportunidad de actualizar ese registro con un nuevo capítulo que quedará registrado en la historia de ambos seleccionados.
