El Mundial 2026 distribuirá recompensas crecientes según el avance de cada selección. El campeón recibirá 50 millones de dólares, la cifra más alta en la historia de la competición, en una final que disputarán Argentina y España. Las 16 selecciones eliminadas en fase de grupos obtendrán 9 millones, mientras que las que cayeron en dieciseisavos percibirán 11 millones.

Los octavos otorgan 15 millones y los cuartos de final 19 millones. El cuarto lugar recibirá 27 millones, el tercero 29 millones y el subcampeón 33 millones. Esta estructura escalonada incentiva el rendimiento sostenido y refleja el creciente valor comercial del torneo ampliado a 48 equipos. Además, la FIFA destina 311 millones de euros para compensar a los clubes que liberan a sus jugadores, distribuidos según días de concentración.
El sistema premia la profundidad en el torneo más que la mera participación, alineando incentivos económicos con el mérito deportivo y asegurando que incluso selecciones tempranamente eliminadas cubran costos operativos significativos.
