El campeón de la final entre España y Argentina recibirá 50 millones de dólares, 8 millones más que Argentina en Qatar 2022. El subcampeón obtendrá 33 millones, mientras que el tercero y el cuarto se llevarán 29 y 27 millones respectivamente. Estos montos reflejan un incremento deliberado de la FIFA para elevar el valor de la competencia y compensar los costos crecientes de participación.

Además de los premios por posición, cada una de las 48 federaciones recibe 10 millones por clasificarse, 2,5 millones para preparación y hasta 16 millones en total por gastos de delegación. Este paquete de 871 millones de dólares, un 15 % superior al ciclo anterior, busca garantizar que incluso selecciones eliminadas en fases tempranas cubran sus inversiones sin pérdidas significativas.
Los clubes también se benefician directamente: el Atlético de Madrid y el Barcelona lideran los ingresos al ceder nueve y ocho jugadores respectivamente, percibiendo 11 000 euros diarios por cada uno. Esta dinámica refuerza el vínculo económico entre selecciones y equipos de élite, aunque la distribución final entre jugadores depende de cada federación y genera disparidades entre planteles ganadores.
