La selección española distribuirá cerca de 22,5 millones de dólares entre sus 26 jugadores tras el título mundial. El acuerdo previo entre los capitanes y la RFEF asigna el 45 % del premio FIFA de 50 millones de dólares directamente al vestuario, lo que fija una prima individual bruta de unos 750.000 euros por futbolista.

Este reparto se sustenta en el incremento histórico de los premios de la FIFA, que ha elevado un 50 % la dotación total hasta 655 millones de dólares. El campeón recibe ahora 50 millones, ocho más que Argentina en 2022, mientras cada federación obtiene 1,5 millones adicionales para preparación. La RFEF percibirá en total 51,5 millones, aunque de esa cifra deben restarse desplazamientos, concentración y logística.
El modelo español destaca por vincular directamente el éxito colectivo con la compensación individual sin alterar los salarios de los clubes. La cantidad final en euros podrá ajustarse ligeramente según el tipo de cambio al momento del pago, pero el compromiso mantiene la transparencia y la equidad pactada antes del torneo.
