Hace más de 3.700 años, princesas del Imperio Medio egipcio emplearon arcos y armas de forma activa, según un estudio publicado en Frontiers in Environmental Archaeology. Científicos de Egipto y Reino Unido reexaminaron restos óseos de Dahshur que permanecieron más de un siglo sin análisis en el Museo Egipcio de El Cairo. Las marcas musculares en brazos y manos de las princesas Khenmet, Itaweret y Noub-Hotep confirman práctica habitual de tiro con arco, más allá de su valor simbólico en las tumbas.

El análisis de rayos X y espectroscopia infrarroja mostró adaptaciones esqueléticas claras, como asimetría y hipertrofia muscular, junto a fracturas curadas que evidencian atención médica avanzada. Estos datos cuestionan suposiciones previas sobre roles exclusivamente ceremoniales de las mujeres de élite y revelan que su privilegio no las aisló de exigencias físicas de la época. El hallazgo también documenta un protocolo estándar de embalsamamiento con incienso y enebro reservado a la realeza.
La investigación abre camino a futuros estudios de ADN e isótopos que podrían precisar lazos familiares y orígenes. Al rescatar estos restos del olvido con tecnología actual, el trabajo demuestra cómo colecciones museísticas antiguas siguen aportando información clave sobre la vida real de la élite del Reino Medio.
