Pedri y Yeremy Pino llevaron el acento canario al vestuario de la selección española tras el título mundial. Ambos bailaron al ritmo de Al Golpito, tema de Quevedo incluido en el disco El Baifo, y el vídeo publicado por Pino en Instagram confirmó la conexión directa con el artista grancanario.

La presencia de Quevedo no se limitó al baile final. España utilizó La Graciosa, su colaboración con Elvis Crespo, para celebrar cada gol del torneo. Esta fusión de urbano y merengue proyectó la referencia a la octava isla ante millones de espectadores y situó a Canarias en el centro del relato futbolístico global.
El mensaje previo de Quevedo en X, dirigido a Messi, evidenció además su implicación personal en el desenlace. De este modo, el talento de Pedri y Pino sobre el césped se complementó con la banda sonora de Quevedo, demostrando que la influencia canaria en el Mundial trascendió el terreno de juego y alcanzó la esfera cultural internacional.
