En el estadio Presbítero Bartolomé Grella, Patronato y Quilmes protagonizaron un encuentro de Primera Nacional marcado por tres fallos defensivos graves en los primeros minutos. Lucas Romeo entregó el balón directamente al arco rival y Gonzalo Marinelli perdió el control ante Valentín Pereyra, permitiendo que el local alcanzara el 2-0 sin esfuerzo. Walter Rueda amplió luego a 3-1 con un remate desde 35 metros que Marinelli no contuvo.

El conjunto de Emanuel Trípodi evitó el colapso con una reacción ordenada en el segundo tiempo. Aaron Spetale descontó rápido, Ariel Kippes igualó en el amanecer del complemento y Agustín Lavezzi cerró el 3-3 a falta de quince minutos. Esta remontada revela que, pese a la fragilidad en salida de balón, Quilmes conserva capacidad para modificar el rumbo cuando reduce errores individuales.
El resultado deja a ambos equipos con puntos que alivian la presión en la zona media de la tabla. Patronato mostró eficiencia en contragolpe, mientras Quilmes demostró que la solidez colectiva puede compensar despistes puntuales. El empate refleja la alta exigencia de la Primera Nacional, donde un minuto de desconcentración puede invertirse con determinación táctica.
