En La Paternal, Racing vivió una noche adversa desde temprano y terminó perdiendo 2-1 frente a Argentinos Juniors por la fecha 4 de la Zona B del Torneo Clausura de la Liga Profesional 2026. El equipo de Gustavo Costas, que buscaba dejar atrás la derrota sufrida ante Tigre, volvió a quedarse sin margen en un partido condicionado por el trámite y por la expulsión de Adrián “Maravilla” Martínez, una acción que alteró por completo el desarrollo de la visita.
El encuentro se jugó en el estadio Diego Armando Maradona, con Argentinos Juniors como local y con la necesidad de ambos de sumar en una zona que empieza a marcar diferencias. El conjunto de Nicolás Diez aprovechó mejor sus momentos, golpeó primero y supo sostener la ventaja en un contexto cambiante, mientras Racing reaccionó con orgullo para empatarlo, aunque después no logró sostener el orden ni controlar las transiciones del rival.

Un partido que cambió con la expulsión
La apertura del marcador llegó a través de Molina, que puso el 1-0 para Argentinos Juniors en un tramo en el que Racing todavía buscaba asentarse. Poco después, la expulsión de Martínez por un codazo dejó al equipo de Avellaneda con un hombre menos y modificó el mapa del partido: la visita pasó a correr desde atrás, con menos opciones para presionar arriba y más exigida en los duelos defensivos.
Pese a esa desventaja, Racing encontró una respuesta parcial con el gol de Cannavó, que estableció el 1-1 y devolvió al equipo al partido. Ese tramo mostró la capacidad de reacción del visitante, pero también dejó en evidencia una dificultad recurrente: cada vez que conseguía emparejar el trámite, le costaba sostenerlo en la siguiente secuencia, especialmente ante un rival que atacó con mayor continuidad por las bandas y mejor lectura de los espacios.
Argentinos Juniors terminó recuperando el control con el tanto de López Muñoz para el 2-1 definitivo. Ese gol fue el punto de quiebre: el local había leído mejor los espacios que dejaba Racing al intentar sostenerse con diez, y capitalizó su ventaja numérica y territorial para llevar el partido hacia una zona que ya no le ofreció margen a la visita.
Lecturas para Racing y el torneo
La derrota expone un problema doble para Racing. Por un lado, la falta de regularidad en el arranque del Clausura, después del tropiezo ante Tigre. Por otro, la dificultad para competir en escenarios complejos cuando el contexto se vuelve adverso. La expulsión de Martínez fue un golpe decisivo, pero el resultado también deja señales sobre la fragilidad del equipo para administrar los momentos de tensión y para proteger un empate que parecía darle aire.
Para Argentinos Juniors, en cambio, la victoria tiene un valor estratégico. Sumó tres puntos en casa ante un rival con jerarquía y lo hizo con una respuesta competitiva en los pasajes en que el partido se ensució o se volvió incómodo. En una Zona B que suele castigar cualquier distracción, ese tipo de triunfo suele valer más que el marcador: fortalece la confianza, consolida el plan de juego y sostiene al equipo en la pelea por los puestos importantes.
La imagen final dejó a Racing con preocupación y a Argentinos con una victoria trabajada, sostenida por su capacidad para interpretar los momentos del encuentro. En un campeonato corto, donde cada fecha altera la tabla y el ánimo, el 2-1 en La Paternal puede pesar más allá de los tres puntos, sobre todo para un Racing que necesitaba una respuesta y volvió a marcharse con dudas.
