Jon Rahm completó la primera jornada del Abierto Británico con un resultado de menos uno en Royal Birkdale. El español combinó salidas precisas y hierros controlados para mantener opciones intactas pese a dos bogeys tardíos en los hoyos 14 y 15. Su tarjeta refleja un golf académico que evitó riesgos innecesarios en un recorrido seco y plagado de bunkers profundos.

El jugador vizcaíno demostró conocimiento previo del campo al evitar zonas de rough letal y aprovechar las calles amplias. Los dos errores finales surgieron por pérdida momentánea de concentración tras un retraso en el tee del par cinco, pero su capacidad para recuperar un birdie posterior confirma que el dominio técnico sigue intacto. Queda a tres golpes del líder con tres rondas por delante.
Este arranque revela que Rahm prioriza consistencia sobre agresividad en links exigentes. La estrategia de no forzar birdies innecesarios le permite mantenerse competitivo sin exponerse a trampas que el viento y la hierba alta convierten en penalizaciones severas. El resultado sitúa al español en posición realista para aspirar a puestos nobles si mantiene la misma solvencia en las banderas restantes.
