El estadounidense Ismail Elfath enfrenta críticas por su manejo inconsistente en la semifinal Argentina-Inglaterra del Mundial 2026. Pese a seis infracciones de Giuliano Simeone en la primera mitad, el juez evitó sancionarlo, mientras que Elliot Anderson recibió amarilla por una falta aislada en el minuto 37.

Esta disparidad erosiona la autoridad arbitral y altera el equilibrio competitivo. Bellingham y otros ingleses sufrieron derribos similares sin respuesta equivalente, lo que sugiere un patrón de permisividad que favorece la fricción argentina sin control.
Impacto en el ritmo del partido
La falta de tarjetas tempranas permitió un juego más físico del que la FIFA suele tolerar en instancias decisivas. El contraste entre la sanción a Anderson y la impunidad de Simeone revela fallas en la aplicación uniforme del reglamento, un factor que podría decidir el pase a la final.
