La selección española de hockey hierba ha renovado su identidad tras los Juegos de París 2024. Bajo la dirección de Carlos García Cuenca, el equipo ha incorporado una mentalidad ganadora y un estilo más físico, inspirado en el hockey masculino. Esta transformación coincide con un relevo generacional que ha eliminado el respeto excesivo ante rivales de élite.

El grupo C del Mundial, que se disputará entre el 15 y el 30 de agosto, plantea exigencias claras: debut contra Irlanda, seguido de Bélgica y Nueva Zelanda. España llega como sexta del ranking mundial y tras lograr el bronce europeo el año pasado. Las jugadoras Xantal Giné, Lucía Jiménez y Marta Segú subrayan que ya no se achican ante nadie y que la intensidad diaria de cuatro sesiones de entrenamiento ha elevado el nivel físico del equipo.
El cambio de enfoque ha permitido a las Redsticks competir de tú a tú con potencias históricas. El objetivo inmediato es una medalla, sin importar el color, mientras se mantiene el foco exclusivo en el presente. Este ajuste táctico y mental podría definir el rendimiento español en Bélgica y marcar la ruta competitiva de los próximos años.
