Lionel Messi acumula cinco goles en el Mundial 2026 y Kylian Mbappé cuatro, cifras que ya superan el antiguo récord de Miroslav Klose. Sin embargo, la diferencia real entre ambos podría ser mayor si la FIFA incluyera los tantos convertidos en tandas de penales. La organización mantiene una norma que los excluye del conteo oficial de goles en la historia de la Copa del Mundo, una decisión que afecta por igual al capitán argentino y al delantero francés.
El origen de la norma y su aplicación actual
El artículo 10 de las Reglas del Juego de la IFAB establece que las tandas de penales constituyen un procedimiento para determinar al ganador de una eliminatoria y no forman parte del partido propiamente dicho. Según este criterio, el encuentro concluye al final de los 90 minutos o de la prórroga, y cualquier gol posterior se registra únicamente como parte de ese mecanismo de desempate. Por esa razón, los tres penales que Messi convirtió contra Países Bajos en 2014, contra Países Bajos en 2022 y contra Francia en la final de Qatar permanecen fuera del cómputo oficial que la FIFA utiliza para sus estadísticas históricas.
La misma limitación alcanza a Mbappé, cuyo penal en la tanda de la final de 2022 tampoco suma a su total. De computarse esos tantos, el argentino llegaría a 21 goles en Mundiales y el francés a 17, alterando significativamente la clasificación histórica. La FIFA, sin embargo, mantiene el criterio de que solo los goles logrados durante el tiempo reglamentario o la prórroga deben considerarse parte del registro principal.

Contexto histórico de los récords de goles
Miroslav Klose estableció en 2014 la marca de 16 goles que durante años encabezó la lista. Esa cifra se alcanzó exclusivamente con goles marcados en tiempo de juego, sin incluir tandas. La llegada de Messi y Mbappé al escenario actual obliga a revisar si el criterio de exclusión sigue siendo el más adecuado para reflejar el rendimiento de los jugadores en las instancias decisivas de un torneo que se define cada cuatro años.
El planteamiento de la IFAB responde a la necesidad de mantener coherencia entre el resultado deportivo y los registros estadísticos. Al considerar las tandas como un procedimiento aparte, se evita que un mismo partido pueda computarse simultáneamente como empate y como victoria con goles adicionales. Esta separación lógica protege la integridad de las estadísticas, aunque genera debate sobre si los goles en penales deberían tener un tratamiento diferenciado en las tablas históricas.
Comparación entre los dos futbolistas y el impacto futuro
Hasta el momento, Messi aparece en la cima de la clasificación con 18 goles oficiales reconocidos por la FIFA, mientras Mbappé comparte el segundo lugar con 16. Ambos jugadores siguen activos en la edición 2026 y han demostrado capacidad para seguir sumando tantos en partidos regulares. La distancia actual de un gol entre ellos podría ampliarse o reducirse según el desarrollo del torneo, pero la norma de exclusión de penales seguirá aplicándose de manera uniforme.
La decisión de la FIFA no responde a un criterio arbitrario sino a una interpretación reglamentaria que prioriza la separación entre el partido y el desempate. Al mismo tiempo, genera una distinción que muchos observadores consideran artificial, dado que los goles en tandas también exigen precisión y determinación bajo presión. El debate sobre una eventual reforma de esta norma podría intensificarse si la diferencia entre los máximos goleadores históricos se mantiene estrecha en los próximos años.
La Copa del Mundo 2026 continúa y tanto Messi como Mbappé mantienen opciones de aumentar sus registros antes de que finalice el certamen. La aplicación consistente de la regla actual garantiza que cualquier nuevo gol marcado en tiempo reglamentario o prórroga se sume de inmediato a sus totales oficiales, mientras que los eventuales penales seguirán quedando fuera del conteo principal.
