Con la temporada regular entrando en su tramo decisivo, varios equipos de Grandes Ligas aguardan el retorno de jugadores lesionados que podrían modificar tanto la lucha por los puestos de postemporada como la composición de sus rosters en octubre. Entre estrellas establecidas, abridores de alto perfil y relevistas con experiencia de cierre, la lista incluye a figuras de Yankees, Dodgers, Astros, Padres, D-backs, Medias Rojas, Bravos y Cachorros.
La importancia de estas reincorporaciones no depende únicamente del nombre de cada jugador. En septiembre, el margen para recuperar ritmo competitivo es limitado y los clubes deben equilibrar la urgencia de ganar partidos con la necesidad de evitar recaídas. Para los conjuntos situados cerca de los puestos de Comodín, un regreso exitoso puede fortalecer una debilidad concreta; para los líderes de división, puede representar una pieza adicional para una eventual serie corta de playoffs.
Judge y Ohtani concentran la mayor atención
Aaron Judge es el regreso potencial de mayor impacto. El capitán de los Yankees no juega en las Mayores desde el 31 de mayo debido a una fractura por estrés en una costilla derecha, aunque su evolución abre la posibilidad de que vuelva durante la próxima estadía de Nueva York en casa. Judge acompañó al club en la gira por la Costa Oeste y tomó práctica de bateo el viernes en San Diego.

Los Yankees han logrado sostenerse sin su principal bateador, pero la presencia de Judge cambiaría de inmediato el techo ofensivo de la alineación. Su retorno también obligaría a reajustar el orden al bate y la distribución defensiva, en una etapa en la que cada victoria puede definir la posición final del equipo en la Liga Americana. La incógnita será cuánto tiempo necesitará para recuperar el ritmo después de más de tres meses fuera.
En Los Ángeles, Shohei Ohtani atraviesa una situación más compleja. El japonés no lanza desde el 3 de julio por molestias en la rodilla izquierda, el bíceps derecho y un malestar general, y tampoco estuvo en la alineación como bateador durante tres días consecutivos. Aunque mantiene un OPS de .906 y 30 jonrones, sus números están por debajo de sus parámetros habituales, en un contexto marcado por diversos problemas físicos.
Los Dodgers aún no tienen certeza de que Ohtani pueda regresar al montículo esta campaña. La diferencia es estratégica: recuperarlo sólo como bateador preservaría una amenaza ofensiva de primer nivel, mientras que disponer nuevamente de su producción como abridor ampliaría de forma considerable las opciones del cuerpo de pitcheo. Para un equipo que persigue su tercer campeonato consecutivo, la gestión de su carga de trabajo será tan relevante como su eventual fecha de vuelta.
La rotación puede decidir el Comodín de la Nacional
La disputa entre Padres y D-backs por el último puesto de Comodín de la Liga Nacional podría verse influida por los regresos de Corbin Burnes y Nick Pivetta. Arizona contrató a Burnes antes de la temporada 2025 con la intención de contar con un abridor capaz de encabezar la rotación. Sin embargo, el derecho se sometió a una cirugía Tommy John tras apenas 11 aperturas con el club, y posteriormente una distensión en el redondo mayor derecho prolongó su proceso de recuperación.
Burnes ya realizó sus primeras aperturas de rehabilitación y podría estar disponible en las próximas semanas. Su posible retorno llega en un momento especialmente sensible para los D-backs, que han necesitado consistencia en una rotación sin un as plenamente consolidado. No obstante, la organización tendrá que medir con prudencia su volumen de entradas, dada la sucesión de lesiones que ha enfrentado desde su operación.
San Diego, por su parte, espera recuperar a Pivetta en los próximos días. El derecho fue el as de facto de los Padres en 2025, cuando registró efectividad de 2.87 y 190 ponches en 31 aperturas, pero se encuentra fuera desde mediados de abril por inflamación en el codo derecho. Los Padres se han mantenido competitivos pese a los altibajos de su rotación, por lo que una versión cercana al Pivetta del año pasado reduciría la presión sobre el resto de sus abridores.
Relevistas y ajustes de roles amplían las alternativas
Boston contempla un camino distinto con Garrett Crochet. El zurdo, segundo en la votación del Cy Young de la Liga Americana la temporada pasada tras registrar efectividad de 2.59 y liderar MLB con 255 ponches, ha tenido un 2026 difícil. Una inflamación en el hombro izquierdo lo tiene fuera desde finales de abril, después de seis aperturas en las que dejó efectividad de 6.30. El viernes lanzó 16 pitcheos desde un montículo, su primera sesión de ese tipo en más de tres meses.
Ante el buen desempeño de Sonny Gray, Ranger Suárez y Payton Tolle, los Medias Rojas podrían utilizar a Crochet como relevista cuando esté listo. El cambio de función limitaría su carga y permitiría aprovechar su capacidad de ponchar en situaciones de alta presión, aunque también exigiría una adaptación rápida a un trabajo de bullpen que difiere del ritmo y la preparación de un abridor.
Los Bravos aguardan asimismo a Robert Suárez, su cerrador venezolano. Antes de sufrir inflamación en el codo derecho a finales de junio, Suárez había sido dominante, con efectividad de 0.56 en 31 presentaciones. Completó una sesión de bullpen sin dolor el miércoles y tiene programada otra de 25 lanzamientos. Atlanta confía en contar con él antes del final de la campaña, consciente de que un cerrador confiable suele tener un valor desproporcionado en encuentros cerrados de octubre.
Correa y Cabrera buscan aportar en la recta final
Carlos Correa mantiene la meta de volver con los Astros en 2026 después de someterse el 11 de mayo a una cirugía para reparar el tendón peroneo corto del tobillo izquierdo. El puertorriqueño ya corre al 95% de intensidad y trasladó su rehabilitación al complejo de Entrenamientos de Primavera de Houston en West Palm Beach, Florida. Su próximo paso será participar en juegos en algún nivel competitivo.
Aunque su rendimiento ha variado en los últimos años, Correa dejó OPS de .787 en sus primeros 32 juegos de esta temporada y posee OPS de .860 en 85 partidos de playoffs. Esos antecedentes explican el interés de Houston en recuperarlo sin precipitar su retorno: su experiencia defensiva e historial ofensivo en postemporada pueden añadir profundidad a una plantilla que aspira a llegar saludable a octubre.
El dominicano Edward Cabrera también se prepara para regresar, aunque con un rol distinto en los Cachorros. Está en la lista de lesionados desde el 17 de agosto por una ampolla en un dedo y tuvo efectividad de 5.68 en 15 aperturas con Chicago. Tras varias salidas de rehabilitación, el plan es trasladarlo al bullpen. Cabrera ha trabajado exclusivamente como abridor en Grandes Ligas, pero la potencia de su repertorio podría adquirir mayor valor en apariciones cortas. Para Chicago, esa conversión representa una apuesta: transformar un año irregular en una alternativa de impacto para los últimos partidos y, si el equipo clasifica, para la postemporada.
