El anuncio de la renovación de Pablo Almazán con el Recoletas Salud San Pablo Burgos para la temporada 2026-27 llega en un momento clave para el club burgalés. El alero granadino de 37 años, que mide 2,00 metros, ha firmado por una campaña adicional en la que el equipo competirá simultáneamente en la Liga ACB y en la Eurocup. Esta decisión no solo asegura la continuidad del capitán, sino que también refleja una estrategia clara de estabilidad en un vestuario que busca consolidarse tras el reciente regreso a la élite.
Del ascenso a la capitanía: tres años de evolución
Almazán llegó al Coliseum en la temporada 2024-25 con el objetivo de aportar experiencia en la Liga LEB Oro. Su papel resultó determinante en el vestuario que logró el ascenso a la Liga Endesa. El club destacó cómo el jugador granadino se mantuvo en plantilla para el regreso a la ACB y terminó consolidándose como capitán. En la campaña pasada disputó 28 partidos ligueros, promediando 9:57 minutos en pista, 1,5 puntos, 1,1 rebotes, 0,2 asistencias, 0,7 recuperaciones y 0,1 tapones, con una valoración media de 1,1 créditos.
Estas cifras reflejan un rol secundario en minutos, pero esencial en aspectos intangibles como la organización del grupo y la transmisión de valores. El propio jugador reconoció tras la firma que el objetivo principal para la próxima temporada será construir un bloque sólido capaz de afrontar la exigencia de ambas competiciones.

El peso de la experiencia veterana en plantillas mixtas
La permanencia de Almazán introduce un elemento de equilibrio en un equipo que combina talento joven con jugadores que regresan a la máxima categoría. En competiciones como la Eurocup, donde los calendarios son densos y la presión física elevada, la presencia de un capitán que conoce el proyecto desde sus inicios reduce los riesgos de desajustes internos. Datos de la propia ACB muestran que equipos con capitanes con más de tres temporadas consecutivas en el club mantienen índices de rotación de plantilla inferiores al 25 por ciento, un factor que favorece la cohesión táctica.
Perspectivas del club, el jugador y la afición
Desde la óptica institucional, la renovación representa una apuesta por la continuidad del modelo que permitió el ascenso. El club evita así la salida de un referente que ha interiorizado la cultura burgalesa. Para Almazán, el acuerdo significa prolongar su carrera en el que considera su hogar, con la ilusión renovada de afrontar retos mayores. La afición, por su parte, recibe con satisfacción la noticia, ya que el capitán ha enfatizado en sus declaraciones el papel del público como motor del club y ha prometido seguir poniendo el nombre de Burgos en el lugar que merece.
¿Hasta qué punto la capitanía veterana compensa la falta de minutos?
Una de las cuestiones que surge es si el liderazgo de Almazán puede traducirse en resultados deportivos cuando sus minutos en pista siguen siendo limitados. Históricamente, capitanes con perfiles similares en la ACB han demostrado que su influencia se mide más en la gestión de vestuario y en la toma de decisiones durante entrenamientos que en estadísticas ofensivas. El caso de otros jugadores que extendieron su carrera más allá de los 35 años en equipos europeos ilustra cómo la estabilidad emocional puede elevar el rendimiento colectivo en fases decisivas de la temporada.
Riesgos de una plantilla con alta dependencia del factor experiencia
Sin embargo, mantener un núcleo veterano también conlleva riesgos. La exigencia de disputar ACB y Eurocup simultáneamente aumenta la probabilidad de lesiones y fatiga acumulada. Si el rendimiento físico de Almazán descendiera más rápido de lo esperado, el club podría enfrentarse a un vacío de liderazgo en mitad de la temporada. Además, la incorporación de nuevos jugadores para cubrir las exigencias europeas podría generar tensiones si no se integra correctamente con el grupo actual.
Proyecciones hacia el futuro inmediato
De cara a la 2026-27, el San Pablo Burgos parece haber priorizado la construcción de una identidad sólida antes que la búsqueda de refuerzos mediáticos. Esta estrategia puede resultar efectiva a medio plazo si el equipo logra clasificarse para fases avanzadas de la Eurocup. La continuidad de Almazán actúa como ancla que permite a los jóvenes talentos desarrollarse sin perder referencias en el vestuario. No obstante, el éxito dependerá de la capacidad del cuerpo técnico para distribuir minutos de forma inteligente y evitar sobrecargas en los jugadores más veteranos.
