River Plate cerró el primer tiempo arriba 1-0 ante Argentinos Juniors en el Monumental, con gol de Gonzalo Montiel, en un partido que expone dos presentes opuestos. El equipo de Eduardo Coudet llegaba urgido por cortar una racha de cuatro derrotas consecutivas y respondió con una apuesta fuerte, incluida la presentación de refuerzos y varios titulares. La ventaja mínima le sirve más como alivio que como garantía: obliga a sostener intensidad frente a un rival que administra mejor la pelota y castiga cada error.

Presión y contraste
Argentinos, en cambio, llega con puntaje perfecto en el Clausura y confirma una idea de juego más estable, sostenida por Nicolás Diez y por un mediocampo que monopoliza la posesión. El trámite deja una lectura clara: River necesita ganar para cortar la crisis y no distraerse antes del cruce copero con Independiente Santa Fe; Argentinos juega con menos urgencia, pero con señales cada vez más firmes de candidato.
