River Plate e Independiente Rivadavia igualaron 0-0 en el Monumental, por la octava fecha de la Zona B del Torneo Clausura. El resultado frenó el impulso que el conjunto de Núñez había recuperado con el 3-2 ante Banfield, en el estreno de Leonardo Ponzio como entrenador interino, y volvió a exponer la dificultad del equipo para transformar el dominio territorial en ventaja concreta.

Un empate con costos en la tabla
River necesitaba una victoria para acercarse a los puestos de clasificación a los playoffs, pero no encontró la eficacia necesaria frente a una defensa mendocina firme. La presencia de Sebastián Driussi como referencia ofensiva no alcanzó para destrabar un partido cerrado, condicionado también por las bajas de Aníbal Moreno, Agustín Ruberto y Juan Carlos Portillo.
Independiente Rivadavia confirmó, en cambio, que su reciente triunfo 3-1 sobre Racing no fue un episodio aislado. La Lepra sostuvo el orden, resistió en un escenario de máxima exigencia y sumó un punto valioso para su campaña y para la tabla anual. Su propuesta fue pragmática: reducir espacios, evitar que River acelerara cerca del área y capitalizar la ansiedad local.
Para Ponzio, el empate deja una señal ambigua en su segundo partido al frente del equipo. River mantuvo una base competitiva y no perdió, pero desaprovechó la oportunidad de consolidar una reacción ante su público. En un Clausura de márgenes cortos, los empates en casa pesan: el equipo deberá recuperar contundencia si pretende convertir una mejora anímica en una verdadera escalada de posiciones.
