River Plate venció por 3-1 a Independiente Rivadavia en el estadio Monumental, por la octava fecha del Torneo Clausura 2026, y extendió su buen momento bajo la conducción interina de Leonardo Ponzio. El equipo millonario resolvió un partido que durante buena parte del primer tiempo se presentó cerrado y equilibrado, pero que terminó inclinándose con claridad a partir de una notable reacción futbolística en el complemento.
Gonzalo Montiel, de penal, abrió el marcador a los 29 minutos de la primera etapa. Álex Arce igualó transitoriamente para el conjunto mendocino a los 22 del segundo tiempo, aunque Tomás Galván apareció dos veces para devolverle la ventaja al local: primero a los ocho minutos y luego a los 34, con una definición de gran jerarquía desde fuera del área. El resultado le permitió a River sumar su segundo triunfo consecutivo y alcanzar los cuatro partidos sin derrotas en el torneo local.
Un primer tiempo trabado, definido desde los doce pasos
El inicio del encuentro mostró a River con mayor iniciativa, aunque sin la continuidad necesaria para transformar la posesión en situaciones claras. La primera aproximación llegó a los nueve minutos, cuando Sebastián Driussi conectó de cabeza un centro desde la derecha y buscó el segundo palo, pero sin imprimirle suficiente fuerza al remate.
Durante varios minutos, el partido se desarrolló lejos de las áreas. Independiente Rivadavia logró reducir los espacios y obligó al local a circular la pelota con lentitud, mientras River encontraba dificultades para activar a sus mediocampistas ofensivos. La apertura llegó recién a los 27 minutos, luego de una infracción de Leonard Costa sobre Ángel Correa dentro del área.
Montiel se hizo cargo de la ejecución dos minutos después y resolvió con un remate bajo, dirigido al centro del arco, que venció al arquero Nicolás Bolcato. El gol no modificó de inmediato el ritmo del partido. De hecho, la visita estuvo cerca del empate en el descuento, cuando una combinación por el sector derecho terminó con un potente disparo de Thiago Almada que Alejo Osella despejó sobre la línea.

La aceleración de River cambió el desarrollo
La principal diferencia entre un tiempo y otro estuvo en la velocidad de las conexiones. River salió al complemento con una circulación más dinámica y una presión ofensiva que desbordó a Independiente Rivadavia durante los primeros minutos. Almada encontró con frecuencia a Correa mediante pases filtrados, mientras Galván comenzó a ocupar zonas de llegada con mayor libertad.
Antes del primer minuto, una pelota profunda de Almada dejó a Correa frente al arquero, que salió rápidamente para cortar la jugada. Poco después, Fabrizio Sartori tuvo otra oportunidad desde la derecha, aunque su remate salió demasiado centrado. River insistió con un córner ejecutado con rapidez y Correa volvió a exigir a Bolcato, quien despejó hacia un nuevo tiro de esquina.
La sociedad entre Almada y Correa también generó una ocasión clara a los seis minutos, tras una pared que terminó con un disparo elevado. Dos minutos más tarde, el arquero visitante volvió a intervenir ante un remate de Almada, pero el rebote quedó servido para Galván. El mediocampista llegó desde atrás y colocó la pelota contra un rincón con el borde interno del pie derecho para establecer el 2-0.
La reacción mendocina puso en duda el resultado
Independiente Rivadavia no se desmoronó después del segundo gol. A partir del primer cuarto de hora del complemento, el equipo dirigido por Alfredo Berti adelantó sus líneas y comenzó a explotar los espacios que River dejaba a espaldas de sus volantes. Arce fue la principal referencia ofensiva y avisó con dos cabezazos: el primero fue controlado y el segundo obligó a una gran intervención sobre el poste derecho.
El delantero paraguayo finalmente encontró el descuento a los 22 minutos. Un centro pasado fue bajado por César Florentín y Arce definió cruzado dentro del área chica para poner el 2-1. La conquista modificó el clima del partido y devolvió a la visita la convicción de que podía alcanzar el empate.
Un minuto después, Leonardo Sequeira estuvo muy cerca de conseguirlo. Recibió la pelota a varios metros del área y sacó un derechazo fuerte, dirigido al segundo palo, que impactó en el travesaño. Esa acción representó el momento de mayor peligro para River, que durante algunos minutos perdió el control que había exhibido al comienzo del segundo tiempo.
Galván, la figura que selló la victoria
Cuando el impulso mendocino comenzó a disminuir, River recuperó metros y volvió a encontrar espacios. A los 34 minutos, Galván protagonizó la jugada decisiva: combinó con Lucas Beltrán, recibió nuevamente y avanzó con determinación antes de sacar un remate desde afuera del área. La pelota se metió en el ángulo izquierdo de Bolcato, imposible de alcanzar, para establecer el 3-1 definitivo.
El doblete convirtió a Galván en el jugador determinante de la noche, pero su actuación también reflejó una mejora colectiva. El volante apareció tanto en la finalización como en la elaboración, favorecido por un equipo que durante el complemento logró mover la defensa rival con pases rápidos y cambios de ritmo. River no solo marcó dos goles en ese tramo: también produjo varias situaciones antes de encontrar la sentencia.
Una recuperación que todavía debe consolidarse
El triunfo ubica a River en el noveno puesto de la zona B, con 10 puntos, mientras Independiente Rivadavia queda séptimo, con 11 unidades. La diferencia entre ambos equipos continúa siendo estrecha, por lo que el resultado tiene valor no solo por los tres puntos, sino también por la tendencia que empieza a construir el conjunto millonario.
Con Ponzio en el banco, River encadenó dos victorias y alcanzó cuatro fechas consecutivas sin perder en el campeonato local. La actuación, sin embargo, dejó dos lecturas. La primera es positiva: el equipo mostró jerarquía individual, capacidad de reacción y eficacia en los momentos decisivos. La segunda exige cautela: durante el primer tiempo le costó generar juego y, después del descuento, concedió ocasiones que pudieron alterar el desenlace.
El próximo desafío será medir si esta recuperación puede trasladarse fuera de casa. River visitará a Atlético Tucumán el sábado 12 de septiembre desde las 17:30, mientras Independiente Rivadavia recibirá a Aldosivi el mismo día a las 14:45. Ambos encuentros ofrecerán una nueva referencia sobre la estabilidad de dos equipos separados por apenas un punto en la clasificación.
