Roig Arena ha cerrado su primer año de actividad con más de 1,7 millones de asistentes y 310 eventos celebrados desde su inauguración, el 6 de septiembre de 2025. El recinto valenciano, impulsado por el presidente de Mercadona, Juan Roig, ha combinado en este periodo competiciones deportivas, grandes conciertos, espectáculos de entretenimiento y encuentros corporativos, con una programación orientada a convertirlo en una infraestructura estable para la ciudad y no únicamente en un espacio destinado a acontecimientos puntuales.
La cifra de público implica una media superior a 5.400 asistentes por evento, aunque la distribución ha sido desigual entre las distintas actividades. La música y el baloncesto han concentrado la mayor parte de la demanda, mientras que los actos empresariales y congresuales han ampliado el uso del recinto durante los días sin programación deportiva o cultural. Esta combinación es uno de los elementos centrales del modelo de explotación de Roig Arena, al permitirle diversificar ingresos y mantener una utilización más regular de sus instalaciones.

La música, principal escaparate nacional e internacional
Durante el primer ejercicio se celebraron 125 conciertos, que reunieron a 800.000 personas. De ellas, 710.000 asistieron a actuaciones en la pista principal y otras 90.000 ocuparon la Sala Auditorio. La media aproximada de 6.400 espectadores por concierto refleja una programación capaz de combinar formatos de gran aforo con propuestas de menor capacidad, una flexibilidad relevante para atraer tanto a artistas internacionales como a promotores de diferentes tamaños.
El concierto de Quevedo, celebrado el 25 de octubre de 2025, fue el que congregó a más público, con más de 19.000 asistentes. El calendario también incluyó a Pet Shop Boys, Hans Zimmer, Ed Sheeran, Rod Stewart —en su única fecha en España—, 5 Seconds of Summer, Chayanne, André Rieu, Camilo, Laura Pausini, Rawayana y The Waterboys. La celebración de los LOS40 Music Awards, con actuaciones de artistas como Ed Sheeran y Rosalía, reforzó además la visibilidad del recinto dentro de la industria musical.
La respuesta del sector se ha traducido en la participación de cerca de 90 promotores nacionales e internacionales. Para los organizadores, disponer de un recinto nuevo con una pista principal de gran capacidad y una sala diferenciada reduce la necesidad de adaptar cada producción a espacios con limitaciones estructurales. Esa versatilidad puede ser decisiva para que Valencia gane peso en las giras internacionales, aunque el mantenimiento de esa posición dependerá de la continuidad de la demanda y de la capacidad del recinto para atraer artistas en un mercado altamente competitivo.
Valencia Basket convierte el recinto en una instalación de uso permanente
El deporte ha aportado una base de actividad recurrente. Valencia Basket disputó su primer partido en Roig Arena el 3 de octubre de 2025, tras trasladarse desde la Fonteta. Desde entonces, el recinto se ha convertido en la sede de los primeros equipos masculino y femenino del club, una decisión que garantiza un calendario regular de competición y vincula el proyecto con una entidad deportiva de fuerte implantación local.
En total, Valencia Basket ha jugado 70 partidos: 24 del equipo femenino en Liga y Euroliga y 46 del masculino en ACB, Euroliga y Copa del Rey. Estos encuentros sumaron 668.000 espectadores, una media cercana a 9.500 por partido. El dato sitúa al baloncesto como uno de los pilares de ocupación más consistentes, porque aporta asistencia repetida a lo largo de la temporada y no depende exclusivamente de la llegada de grandes estrellas internacionales.
La primera campaña en el nuevo recinto estuvo acompañada de importantes resultados deportivos, como los títulos de la Liga ACB, la Supercopa masculina, la Liga Femenina y la Copa de la Reina, además de la presencia del equipo masculino en la Final Four de la Euroliga. Roig Arena también acogió la Copa del Rey, que reunió a más de 100.000 personas durante cuatro días. La competición regresará a Valencia del 18 al 21 de febrero de 2027, prolongando el impacto del recinto como sede de grandes acontecimientos deportivos.
Una agenda que busca reducir la dependencia de los grandes conciertos
Los eventos corporativos han reunido a más de 40.000 asistentes en el primer año. Entre ellos figuran el acto en defensa del Corredor Mediterráneo, encuentros de AECOC, el evento solidario Alcem-se, la Cerámica Experience de Pamesa y distintos congresos médicos y sectoriales. Aunque su peso en volumen de público es menor que el de la música o el deporte, esta actividad aporta estabilidad al calendario y conecta el recinto con el tejido empresarial valenciano.
La celebración en octubre de la asamblea de 2025 de la European Arenas Association, con la presencia de directivos de 30 de los principales recintos europeos, también funcionó como una presentación internacional del proyecto. El encuentro permitió situar a Roig Arena dentro de las conversaciones profesionales sobre gestión de instalaciones, producción de eventos y explotación de espacios multifuncionales.
Más de 90 conciertos ya anunciados para la siguiente etapa
La programación futura apunta a una segunda temporada de elevada intensidad. Hay más de 90 conciertos anunciados, 12 de ellos con todas las entradas vendidas, además de los partidos de Liga y Euroliga de los primeros equipos masculino y femenino de Valencia Basket y cerca de 50 eventos corporativos. El calendario anticipado ofrece visibilidad comercial, pero también eleva las exigencias operativas: coordinación logística, movilidad, seguridad, atención al público y convivencia con la actividad ordinaria de la ciudad.
El modelo cuenta con 22 patrocinadores, seis de ellos Founding Partners: Pamesa, Heineken, Mapfre, Iberdrola, CaixaBank y Coca-Cola. A ellos se suma una estructura laboral de más de 250 empleados directos y cerca de 700 trabajadores eventuales. La dimensión del empleo refleja que el impacto del recinto no se limita a la venta de entradas, sino que alcanza la producción, la restauración, la seguridad, el transporte y otros servicios asociados a cada evento.
El director general de Roig Arena, Víctor Sendra, atribuye la respuesta del público al respaldo de Juan Roig, a un modelo centrado en los usuarios y a la capacidad del equipo para corregir y adaptar rápidamente las mejoras. El desafío para los próximos años será transformar el éxito inaugural en una trayectoria sostenible: mantener una ocupación elevada, preservar la calidad de la experiencia y demostrar que la infraestructura puede generar actividad durante todo el calendario, más allá del efecto de novedad de su primer año.
