La situación de Angelino Tasende en la Roma refleja tensiones habituales entre rendimiento reciente, historial médico y necesidades tácticas de un club que busca consolidar su plantilla para la temporada 2026-27. El lateral izquierdo gallego, con contrato hasta junio de 2028 tras un fichaje de unos cinco millones de euros en 2024, no cuenta con plaza asegurada y el club italiano explora alternativas en el mercado.
El impacto del historial médico en la toma de decisiones
La bronquitis asmática que obligó a Angelino a pasar prácticamente toda la temporada anterior en blanco sigue condicionando su valoración dentro del vestuario romano. Gasperini observó con atención su participación en el reciente amistoso contra el filial y detectó carencias físicas evidentes que impiden garantizarle minutos regulares. Este tipo de afecciones respiratorias no solo reduce la capacidad de recuperación entre partidos, sino que también eleva el riesgo de recaídas en contextas de alta exigencia como la Serie A. Clubes de primer nivel suelen priorizar perfiles con historiales limpios cuando se trata de posiciones laterales que requieren desplazamientos constantes y duelos intensos.
La experiencia demuestra que jugadores con problemas médicos prolongados ven reducida su cotización incluso cuando poseen contrato largo. En el caso de Angelino, la Roma asume que mantenerlo implica un coste de oportunidad alto frente a opciones más fiables físicamente. Esta valoración no responde únicamente a rendimiento en el campo, sino a la necesidad de minimizar bajas inesperadas durante una campaña que incluye competición europea.
Reajustes tácticos y la búsqueda de nuevos perfiles
Gasperini contempla desplazar a Wesley al carril izquierdo para liberar una plaza en la derecha tras la marcha de Zeki Çelik a la Juventus. Este movimiento permitiría incorporar a Diego Moreira, lateral del Estrasburgo que ha mostrado proyección con la selección belga en el Mundial. La estrategia responde a una lógica de versatilidad: Wesley ofrece proyección ofensiva y solidez defensiva que el técnico italiano valora especialmente en sistemas que alternan tres y cuatro defensas.
La Roma no busca únicamente cubrir una baja, sino reforzar una posición que ha mostrado fragilidad en los últimos meses. Moreira representa un perfil más joven y con proyección de reventa, mientras que la posible salida de Angelino liberaría masa salarial y espacio en la plantilla para ajustar otros sectores. Este doble movimiento ilustra cómo las lesiones pueden acelerar reorganizaciones estructurales que van más allá del propio jugador afectado.
![]()
El Deportivo y su ventana de oportunidad
El interés del Deportivo por Angelino surge en un momento en que el club gallego necesita un lateral izquierdo contrastado para competir con Giacomo Quagliata. Fernando Soriano ha señalado públicamente que la plantilla actual solo cuenta con el italiano en esa demarcación, aunque Xabi Campos ofrece cobertura interna. La posibilidad de recuperar a un jugador formado en la zona, aunque sea mediante cesión, encaja con la política de incorporar perfiles de rendimiento contrastado en la máxima categoría tras la llegada de Aubameyang.
El mercado de laterales izquierdos presenta limitaciones claras para el Deportivo. Fran García ya ha fichado por el Betis y Álvaro Carreras parece destinado a quedarse en el Real Madrid. Opciones como Abel Bretones, Rafa Obrador o Alberto Moreno libre tras su paso por el Como siguen sobre la mesa, pero ninguna ofrece la experiencia internacional de Angelino. El club herculino debe sopesar si el historial médico del coruñés compensa la ventaja de conocer el entorno y el estilo de juego de la categoría.
Perspectivas contrapuestas entre club vendedor y posible destino
Desde la óptica de la Roma, facilitar la salida de Angelino permite reducir riesgos médicos y liberar recursos para incorporar perfiles más adaptados al sistema de Gasperini. El club romano no percibe urgencia en retenerlo porque cuenta con alternativas internas y externas que mejoran el equilibrio defensivo. Sin embargo, la decisión final dependerá del precio que se pueda obtener y de las condiciones de una posible cesión con opción de compra.
Para el Deportivo, la operación representa una apuesta calculada. Recuperar a un lateral con experiencia en Serie A y Selección española aportaría liderazgo y calidad técnica, pero también exige garantías médicas que el club debe verificar exhaustivamente. La dirección deportiva ha mostrado prudencia al no precipitarse, tal como indica la ausencia de fichajes precipitados en esa posición hasta la fecha. La diferencia de recursos entre ambos clubes añade una capa de complejidad: una cesión con carga salarial parcial podría ser la única vía viable.
Escenarios futuros y riesgos inherentes
Si Angelino logra superar las pruebas físicas exigidas por la Roma, podría permanecer como opción de rotación durante la pretemporada. En caso contrario, su salida parece la opción más probable, ya sea hacia el Deportivo o hacia otro club que valore su perfil técnico por encima de las dudas físicas. El mercado de verano de 2026 muestra una tendencia clara hacia la contratación de jugadores con historiales médicos contrastados, lo que reduce el margen de maniobra para futbolistas en recuperación.
El principal riesgo para Angelino radica en la pérdida de ritmo competitivo. Una nueva temporada sin minutos regulares complicaría su regreso a niveles óptimos y podría afectar futuras renovaciones o traspasos. Para el Deportivo, el riesgo consiste en incorporar un jugador cuya fiabilidad física no está plenamente demostrada, lo que podría condicionar la planificación de una campaña donde la estabilidad defensiva resulta clave. Ambas partes deben evaluar estos factores con datos médicos actualizados antes de cerrar cualquier acuerdo.
