La Feria de Julio de Valencia arrancó con una corrida mixta en la que los matadores locales Román y Nek Romero lograron sendas orejas ante toros de Fraile de Valdefresno. Ambos torearon con temple y precisión en momentos clave, aprovechando las embestidas abiertas y nobles del ganado para construir faenas de contenido.

Román firmó un inicio de muleta arrodillado que destacó por su dominio de las distancias, aunque el primer toro se rajó pronto. En el cuarto, tras perseguirlo hasta las tablas, desplegó series cortas que encendieron al tendido y le valieron el trofeo. Nek Romero, en su tercera corrida tras la alternativa, mostró en el quinto un quite firme por saltilleras y una serie de naturales de pulso y cadencia que confirmaron su proyección.
La novillera Olga Casado, por el contrario, quedó en segundo plano ante utreros de Montalvo sin fuerza. La presidencia, de tono localista, concedió los trofeos tras la merienda, atendiendo las peticiones del público. El arranque de la feria deja así un balance positivo para el toreo valenciano, con dos figuras emergentes que supieron leer el encierro y conectar con la plaza.
