George Russell llegó al Gran Premio de Bélgica con la intención de reducir distancia en el campeonato, pero un nuevo fallo técnico lo dejó sin puntos por tercera vez en la temporada. El británico explicó que su batería no alcanzó carga completa tras la primera curva, lo que provocó una pérdida inmediata de energía y una drástica caída de velocidad punta en la recta de Spa-Francorchamps.

Al llegar a la segunda zona de frenada, Russell ya había sido superado por tres coches y colisionó con Lewis Hamilton. El piloto de Mercedes calificó el contacto como un incidente de carrera en el que Hamilton tuvo mayor responsabilidad, aunque descartó cualquier acción temeraria. La falta de sanción al británico de Ferrari no le importa, aseguró, porque el origen del problema radicó en su propio monoplaza.
Fallos técnicos que agravan su temporada
Este episodio revela un patrón preocupante: Russell acumula varios abandonos o resultados nulos por deficiencias en la unidad de potencia. La brecha con Andrea Kimi Antonelli, su compañero de 19 años que sigue sumando de forma regular, se amplía y compromete seriamente sus opciones al subcampeonato. El incidente de Bélgica no solo costó puntos inmediatos, sino que evidencia la urgencia de resolver los problemas de energía si Mercedes quiere mantener la pelea por la segunda plaza del mundial.
