Ryan Fox se impuso en el Open Británico con un birdie final desde tres metros y medio en el hoyo 18. El neozelandés de 39 años firmó una tarjeta de 10 golpes bajo el par y aventajó por uno a Cameron Young, por dos a Sam Burns y por tres a Scottie Scheffler y Tommy Fleetwood. Esta victoria representa el primer título grande de Fox y el segundo británico conquistado por Nueva Zelanda desde Bob Charles en 1963.

El éxito de Fox rompe tres victorias seguidas de golfistas estadounidenses en el Open y pone fin a una racha de once grandes dominados por jugadores de ese país en los últimos catorce torneos. A sus 56 del ranking mundial, el hijo del ex All Black Grant Fox demuestra que el golf premia la constancia en etapas tardías de la carrera.
Fracaso de Rahm y dominio roto
Jon Rahm cerró su participación con un doble bogey inicial y otro final que le dejaron en el puesto 46. El vasco acumuló cuatro golpes de penalización en dos días por salidas fuera de límites y no pudo optar al título. España sigue sin heredero de Seve Ballesteros en los grandes mientras el liderato estadounidense en el Open se interrumpe de forma inesperada.
