Carlos Sainz vivió un viernes caótico en los libres con el Williams. Un error de configuración lo dejó muy lento, incluso por detrás de Albon y cerca de los Cadillac. El equipo localizó el problema antes de la clasificación, aplicó los ajustes necesarios y el coche cambió por completo. El madrileño pasó a Q2 con margen justo y superó a Bearman por dos milésimas.

El piloto reconoció la frustración de estar tan lejos de su objetivo habitual y la enorme sensación de alivio al recuperar el ritmo normal. Destacó que la diferencia con Haas es mínima, mientras Alpine y Audi mantienen una ventaja clara. Para la carrera espera mantener esa posición media, salvo incidentes en el grupo delantero. También resolvió sin rencor el incidente con Antonelli, quien se disculpó personalmente tras el roce del viernes.
