Mohamed Salah sigue sin club a pesar de las ofertas recibidas desde que finalizó su contrato con el Liverpool. El delantero egipcio de 34 años había alcanzado un acuerdo verbal con el Besiktas por una temporada, con opción a otra, y un salario anual de diez millones de euros. Sin embargo, el fichaje se desmoronó en el último momento.

Según los periodistas turcos Santi Aouna y Yagiz Sabuncuoglu, Salah mantiene ahora negociaciones avanzadas con el Trabzonspor, rival directo del Besiktas en la liga otomana. Este giro inesperado refleja la volatilidad habitual en el mercado de fichajes de verano, donde acuerdos que parecen cerrados pueden cambiar por factores económicos o de última hora no revelados. El interés del Trabzonspor evidencia que la capacidad goleadora del internacional egipcio sigue siendo valorada a pesar de su edad.
La situación actual de Salah plantea interrogantes sobre su próximo destino. El hecho de que dos clubes importantes de Turquía compitan por su firma indica que el mercado europeo de primer nivel podría haberle cerrado puertas por cuestiones salariales o de proyecto. El tiempo apremia para un jugador que busca estabilidad contractual antes del inicio de la temporada.
