La Asociación Deportiva San Carlos enfrenta una situación crítica antes del Torneo de Apertura 2026. Su licencia permanece suspendida por deudas pendientes con la Caja Costarricense de Seguro Social, lo que impide al club competir oficialmente. El partido inaugural contra Escorpiones, programado para el 26 de julio, podría cancelarse si la deuda no se salda antes del viernes.

El Comité de Licencias de la Federación Costarricense de Fútbol ya activó la suspensión por incumplimiento de obligaciones sociales. Unafut concedió un plazo adicional, pero la ventana es estrecha: el pago debe completarse antes de la sesión ordinaria del miércoles para evitar una sesión extraordinaria posterior. De no resolverse, Escorpiones obtendría la victoria por 3-0.
Gestiones en curso
La dirigencia sancarleña asegura que trabaja para regularizar la situación esta misma semana. El director de Comunicación, Germán Méndez, confirmó que la junta directiva y la administración buscan resolver el tema antes del fin de semana. Esta respuesta indica voluntad, pero la falta de confirmación sobre recursos disponibles genera incertidumbre sobre la viabilidad real del pago oportuno.
El caso expone una vulnerabilidad estructural en el fútbol costarricense: clubes con problemas financieros recurrentes ponen en riesgo el inicio de competencias y la credibilidad del sistema de licencias. Si San Carlos no cumple, el torneo perderá un participante desde la jornada uno y enviará una señal clara sobre la aplicación estricta de normas económicas.
