Tras la victoria ante Ecuador en el Sudamericano, la voleibolista Sandra Ostos detalló la medida adoptada por el equipo para neutralizar la presión externa. El entrenador Antonio Rizola impuso la prohibición total de celulares durante el torneo, una decisión que las jugadoras cumplieron sin excepciones en traslados y tiempos libres.

Esta desconexión no responde a un capricho, sino a la necesidad de preservar la concentración en un contexto donde las críticas en redes sociales se multiplican tras cada derrota. Ostos señaló que el grupo prioriza la comunicación interna y el trabajo diario por encima de opiniones ajenas al proceso. El resultado inmediato es un vínculo más sólido entre las jugadoras, que ahora se apoyan mutuamente sin interferencias externas.
Enfoque en el objetivo
La atacante subrayó que el compromiso sigue intacto: representar al país y generar orgullo en la hinchada. Cada jugadora cumple rutinas de entrenamiento, terapia y preparación desde temprano, manteniendo la disciplina pese al entorno mediático. La estrategia de aislamiento digital demuestra ser efectiva para evitar distracciones y canalizar la energía hacia los partidos restantes del campeonato.
Al rechazar el consumo de contenido en redes, el plantel peruano opta por un camino profesional que privilegia el rendimiento colectivo sobre la validación pública. Esta postura refuerza la idea de que el éxito deportivo requiere protección mental frente a presiones que no aportan valor al desempeño en cancha.
