Sandro Ramírez regresa a la pretemporada de Las Palmas tras una operación de rodilla que limitó su participación a solo tres partidos la temporada pasada. El delantero canario asegura que el nuevo tratamiento ha mejorado notablemente su estado físico y que se encuentra en el mejor momento desde la intervención. Su objetivo principal es evitar el dolor y recuperar la capacidad de competir al máximo nivel.

Jonathan Viera, antes de marcharse, le transmitió un mensaje claro: este será su año y también el de la UD Las Palmas. Sandro valora especialmente el liderazgo y el apoyo personal que Viera le brindó en los momentos más duros. Esa confianza refuerza su ambición de pelear por minutos en el campo, aunque acepta el rol que el entrenador decida.
El futbolista destaca que la lesión le hizo plantearse el retiro, pero la ilusión de jugar en casa y el respaldo familiar le dieron fuerzas para continuar. Ahora prioriza trabajar con el readaptador del equipo y mantener la constancia fuera del terreno de juego. Su caso ilustra cómo la combinación de cambios en el tratamiento y apoyo cercano puede revertir trayectorias complicadas en el fútbol profesional.
