El Recoletas Atlético Valladolid cerró este miércoles la presentación de sus fichajes con Sergio Sánchez y Álex Colón como protagonistas. El extremo leonés llega para dar un paso adelante en su carrera y ocupar el espacio dejado por Miguel Camino, mientras que el central se incorporará a una plantilla con presencia habitual tanto en el filial como en el primer equipo.

Juventud con responsabilidades distintas
Sánchez explicó que eligió Valladolid porque buscaba un entorno que le permitiera seguir creciendo. Su perfil encaja con una de las necesidades del equipo: un extremo de mayor tamaño, con anticipación, capacidad de lanzamiento y velocidad para activar el contraataque. David Pisonero considera que esas características pueden dar continuidad al estilo del Recoletas y compensar la salida de un jugador relevante como Camino.
El nuevo fichaje también tendrá un incentivo emocional inmediato. Formado y desarrollado profesionalmente en el Abanca Ademar León, se enfrentará a su antiguo club en el próximo derbi. La rivalidad entre ambas ciudades añade tensión al encuentro, aunque Sánchez subraya que el objetivo será competir para ganar tanto en León como en Valladolid. Su reto individual pasa por mejorar los registros de la temporada anterior y convertir esa exigencia en rendimiento estable.
Colón afronta un proceso diferente: alternará el proyecto de Primera Nacional con la Liga Asobal. Durante la pretemporada ya trabaja con el grupo principal, una fórmula que le permitirá sumar minutos sin perder continuidad competitiva. Pisonero lo define como un jugador vertical, intenso y duro en defensa, con margen de crecimiento y capacidad para presionar a quienes ocupan su puesto.
La apuesta por ambos refleja una planificación basada en el desarrollo interno y la competencia. Sánchez aporta una solución inmediata en el extremo, mientras Colón amplía la profundidad de la plantilla. El técnico confía en un grupo mayoritariamente joven para sostener una intensidad difícil de mantener en otros equipos y convertir Huerta del Rey en un fortín que impulse al Recoletas hacia la parte alta de la clasificación.
