Claressa Shields confirmó en Atlanta su condición de referencia del boxeo femenino con una victoria contundente sobre Kaye Scott, a la que derribó y terminó por noquear en el sexto asalto en el State Farm Arena. El combate fue intenso y abierto, con intercambios breves pero duros, hasta que la estadounidense impuso velocidad, potencia y oficio en el momento decisivo.

La victoria amplía un palmarés ya excepcional para la campeona unificada de los pesos pesados y doble medallista olímpica, que suma dos coronas más y refuerza su lugar en la discusión histórica del deporte. Shields, única mujer que ha reunido simultáneamente los cuatro grandes cinturones en dos divisiones, salió del combate sin concesiones: su mensaje es que sigue marcando la diferencia cuando el nivel del rival exige precisión y castigo.
