Tarik Skubal lanzó seis entradas sólidas en su debut con los Dodgers de Los Ángeles, pero su nueva organización cayó 5-1 ante los Cubs de Chicago y encadenó su quinta derrota. El equipo, líder del Oeste de la Liga Nacional, ha perdido siete de sus últimos nueve partidos, una tendencia que empieza a eclipsar la llegada del dos veces ganador del premio Cy Young.

Buen brazo, respaldo insuficiente
Skubal permitió dos carreras y cuatro hits, ponchó a seis bateadores y otorgó dos boletos en 85 lanzamientos. Dansby Swanson le conectó un jonrón en el tercer inning y Nico Hoerner produjo la segunda carrera en el sexto, pero el zurdo limitó el daño y confirmó por qué Los Ángeles apostó por él antes de la fecha límite de cambios. Dave Roberts calificó su actuación como buena incluso sin alcanzar la perfección.
El problema estuvo en la ofensiva: los Dodgers apenas sumaron cuatro imparables y no pudieron sostener al abridor. La derrota también expuso una plantilla bajo presión, pese a dos grandes atrapadas de Andy Pages y una jugada destacada de Kyle Tucker. La hostilidad del público de Wrigley Field, alimentada por la percepción de que los Dodgers concentran demasiado talento, añadió tensión a un debut que Skubal aseguró haber disfrutado.
Su adaptación deberá producir resultados con rapidez. El lanzador puede convertirse en agente libre al terminar la temporada y fue adquirido con la expectativa de impulsar la búsqueda del tercer título consecutivo de la Serie Mundial. A la vez, Los Ángeles enfrenta problemas detrás del plato: Will Smith sigue lesionado y Dalton Rushing sufrió un pequeño desgarro del ligamento colateral cubital derecho, por lo que no podrá lanzar durante varias semanas y su regreso como receptor es incierto. Ben Rortvedt, recién llegado desde los Mets, fue el encargado de recibir a Skubal en un contexto de urgencia creciente.
