El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha afirmado que España trabajará para albergar la final del Mundial de 2030, después de que el país haya vuelto a situarse como favorito para acoger el partido decisivo. La FIFA tomará la decisión tras sus elecciones, sin que el Ejecutivo haya precisado si defenderá el Santiago Bernabéu o el Camp Nou como sede.

«Hemos ganado un Mundial en Sudáfrica, hemos ganado un Mundial en Estados Unidos. Ya va siendo hora de que España gane un Mundial en casa», declaró Sánchez en una entrevista en Hoy por Hoy, de la Cadena SER. Añadió que el Gobierno trabajará para lograrlo y sostuvo que España reúne las condiciones necesarias para organizar la final.
Sus declaraciones marcan un cambio respecto al silencio mantenido durante meses mientras Marruecos ganaba opciones para acoger el encuentro en el Gran Estadio Hassan II de Casablanca. El recinto, con una capacidad prevista de 115.000 espectadores, debería estar terminado en 2028.
La candidatura para 2030 fue impulsada inicialmente por España y Portugal. Ucrania se incorporó de forma simbólica para organizar un grupo, pero abandonó el proyecto en 2023. Marruecos entró entonces en la propuesta, una idea que Sánchez y el rey Mohamed VI habían tratado ya durante una visita del presidente español al país africano en 2018.
En un principio, Portugal contemplaba un reparto en el que España asumiera el mayor peso del torneo y Marruecos y Portugal acogieran partidos hasta los octavos de final. Sin embargo, Marruecos ha buscado desde la confirmación de la candidatura ganadora ampliar su protagonismo, entre otras medidas con el anuncio del estadio de Casablanca.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, también defendió recientemente que España tiene derecho a tomar decisiones soberanas, mantener relaciones con Argelia y aspirar a que la final se dispute en territorio español. Al ser preguntado por una posible relación entre la situación en Ceuta y la sede de la final, negó que ambos asuntos estuvieran vinculados.
El debate sobre la final se ha intensificado tras las informaciones de The Times sobre una supuesta oferta de Gianni Infantino a Marruecos a cambio de apoyos para su reelección como presidente de la FIFA. Infantino negó esa versión, pero la decisión sobre la sede será examinada con atención mientras se mantiene abierta la incógnita sobre el estadio español que podría ser propuesto.
