Djibril Sow dejó de entrenarse este miércoles con el Sevilla FC en Garderen después de que el club hispalense y el Genoa ultimaran el acuerdo para su salida. El centrocampista suizo ya viajó para someterse al reconocimiento médico y firmar su nuevo contrato con el conjunto italiano, en una operación que se articula mediante el pago de su cláusula de rescisión.

La cantidad fijada asciende a cuatro millones de euros, tras la rebaja aplicada el pasado verano cuando Sow renovó para ayudar al Sevilla a aliviar sus problemas con el límite salarial. Su marcha, por tanto, permite cerrar una etapa sin una negociación prolongada y aporta margen económico a una plantilla que continúa en transformación durante la pretemporada.
Vargas, protagonista en Garderen
La sesión tuvo también como protagonista a Rubén Vargas. El extremo recibió el pasillo de sus compañeros por su 28 cumpleaños y continúa trabajando en su puesta a punto. Vargas se incorporó el domingo a la concentración junto a Sow y permanece pendiente de la evolución del mercado, mientras el técnico García Plaza pierde ahora a otro integrante del grupo antes del inicio oficial de la temporada.
El Sevilla ya ha alcanzado el ecuador de su concentración en Países Bajos y volverá a entrenarse esta tarde. El siguiente examen será el amistoso del sábado frente al Bayer Leverkusen, último ensayo antes del estreno liguero, previsto para el 15 de agosto contra el Rayo Vallecano en el Ramón Sánchez-Pizjuán. La salida de Sow obliga a ajustar efectivos, pero se produce con la operación prácticamente resuelta y sin alterar el calendario inmediato de preparación.
