Claudio Tapia enfrenta una demanda civil en Miami por dos amistosos de la selección argentina organizados en octubre de 2025. La empresa VID Music Group exige compensación millonaria tras la ausencia de Messi en el partido contra Venezuela, que generó una asistencia reducida a 15.000 espectadores y pérdidas estimadas en varios millones de dólares. El contrato incluía una cláusula explícita que vinculaba la presencia del capitán como condición esencial.

Los abogados de Tapia solicitan posponer el testimonio alegando una moción de desestimación pendiente y el inicio reciente de la fase de pruebas. Piden además que cualquier declaración no se grabe en video y que su contenido permanezca confidencial para impedir divulgación a la prensa. Esta postura procesal busca limitar el alcance del interrogatorio al conocimiento personal del contrato por parte de Tapia.
El litigio revela riesgos contractuales recurrentes en la organización de partidos de la AFA, donde la dependencia de una sola figura genera vulnerabilidad financiera ante imprevistos. La posible citación para el 2 de septiembre añade presión sobre un presidente ya expuesto en múltiples frentes judiciales. Messi, también demandado, quedó exento de comparecer a la audiencia inicial, lo que concentra la atención en la responsabilidad institucional de la AFA y sus intermediarios.
