InicioDeportesAtletismoTenerife abre una nueva vía para el atletismo adaptado

Tenerife abre una nueva vía para el atletismo adaptado

Fecha:

Artículos relacionados

El oro de 2006 dejó una herencia decisiva, pero también una exigencia nueva para el baloncesto español

Veinte años después, el Mundial conquistado por España en Saitama sigue siendo mucho más que el primer gran título de la selección abso

Ter Stegen convierte la ausencia de su padre en una lección sobre la familia

Marc-André ter Stegen ha explicado que su padre abandonó a la familia cuando él tenía diez años y que nunca volvió a verlo. E

El récord de Flick redefine el debate sobre el nuevo modelo competitivo del Barcelona

El Barcelona de Hansi Flick ha convertido las cuatro primeras jornadas de LaLiga en una declaración de intenciones. Cuatro victorias, 17

Leclerc queda pendiente de autorización médica tras su accidente en Monza antes del estreno del Madring

Ferrari mantiene todas sus previsiones abiertas sobre la participación de Charles Leclerc en el regreso de la Fórmula 1 a

Una pancarta sobre Ceuta y Melilla reabre el debate político en un estadio de Fez

Los aficionados del Magreb de Fez, conocido como MAS Fez, exhibieron este domingo una gran pancarta con el lema «Ceuta y Melilla,

El Centro de Atletismo de Tenerife (CIAT) acogerá desde septiembre la primera Escuela de Atletismo en silla de ruedas de la isla, promovida por la asociación Atletas Sin Fronteras con el respaldo del Cabildo y la cesión de las instalaciones gestionadas por Ideco. El proyecto comenzará con una sesión semanal, los lunes por la mañana, y un grupo reducido de participantes. Aunque se trata de una iniciativa de escala todavía limitada, su relevancia va más allá del número inicial de alumnos: introduce una estructura estable para que las personas con discapacidad física puedan acercarse al atletismo, entrenar con supervisión especializada y, eventualmente, desarrollar una trayectoria deportiva.

La elección de un centro preparado y accesible reduce una de las barreras más frecuentes del deporte adaptado: la falta de espacios adecuados. No basta con que una instalación cumpla formalmente los requisitos de accesibilidad; también debe permitir desplazamientos seguros, disponer de zonas de entrenamiento utilizables y ofrecer una organización compatible con las necesidades de los deportistas. La existencia de una sede fija puede aportar continuidad y confianza a las familias, a los clubes y a quienes hasta ahora no habían encontrado una oferta cercana. En una isla con una orografía y una distribución territorial complejas, contar con un punto de referencia reconocible puede favorecer además la visibilidad de la disciplina.

Un primer paso con capacidad de ampliar oportunidades

El impacto más inmediato puede producirse en la participación deportiva. Una escuela especializada ofrece una puerta de entrada distinta a la de los programas generales, donde las personas usuarias de silla de ruedas no siempre encuentran material, conocimientos técnicos o adaptaciones suficientes. La práctica regular puede contribuir a mejorar la condición física, la autonomía y la confianza personal, además de reducir el aislamiento social que en ocasiones acompaña a la discapacidad. El valor del proyecto no debería medirse únicamente por las marcas alcanzadas: la incorporación de nuevos participantes y la permanencia en la actividad serán indicadores igualmente importantes.

La iniciativa también puede modificar la percepción social sobre la discapacidad. Cuando el deporte adaptado se presenta como una disciplina con exigencia técnica, objetivos propios y posibilidades de progreso, deja de quedar confinado a un enfoque asistencial o meramente recreativo. La presencia de entrenamientos en un centro de referencia puede normalizar la convivencia entre atletas con y sin discapacidad y estimular actividades inclusivas en colegios, clubes y entidades vecinales. Atletas Sin Fronteras, por su experiencia en sensibilización y eliminación de barreras, cuenta con una base apropiada para conectar la práctica deportiva con acciones educativas y sociales.

Para el ecosistema deportivo de Tenerife, la escuela puede convertirse en un semillero de talento y conocimiento. La actividad regular permitirá identificar perfiles con potencial competitivo, pero también detectar las necesidades de material, formación y acompañamiento que suelen permanecer ocultas cuando la oferta es esporádica. A medio plazo, el proyecto podría generar vínculos con clubes de atletismo, federaciones, servicios de rehabilitación y centros educativos. Esa red sería más valiosa que una escuela aislada, porque facilitaría la transición desde la iniciación hacia entrenamientos de mayor nivel sin obligar a los deportistas a abandonar la isla o cambiar completamente de entorno.

La accesibilidad real va más allá de una pista

El principal riesgo en la fase inicial es confundir la disponibilidad de una instalación con la existencia de un programa plenamente accesible. El CIAT puede reunir las condiciones necesarias para acoger las sesiones, pero la experiencia de los usuarios dependerá también de los vestuarios, los aseos, los accesos desde el transporte, la señalización, los horarios y la posibilidad de utilizar equipamiento específico. Una barrera pequeña en apariencia puede desincentivar la asistencia si se repite cada semana. Por ello, sería conveniente evaluar el recorrido completo del participante, desde su llegada al recinto hasta la salida, y no limitar la revisión a la pista de atletismo.

El material representa otro desafío. Las sillas de competición y de entrenamiento tienen características técnicas diferentes, pueden ser costosas y requieren ajustes individualizados. Si la escuela depende exclusivamente de que cada familia aporte una silla adecuada, el acceso quedará condicionado por la capacidad económica de los hogares. En cambio, si no existe suficiente equipamiento compartido, podrían aparecer problemas de seguridad, comodidad o rendimiento. La financiación pública, los convenios con empresas y las fórmulas de préstamo o alquiler podrían ser determinantes para evitar que el proyecto atraiga principalmente a quienes ya disponen de recursos y experiencia.

También será necesario garantizar una preparación específica del personal. Entrenar a atletas que utilizan silla de ruedas exige conocer las distintas discapacidades, las técnicas de propulsión, la prevención de lesiones por sobrecarga y los protocolos ante caídas o incidencias médicas. El entrenador anunciado por la asociación constituye una pieza central, pero la sostenibilidad del programa no debería depender de una sola persona. Las ausencias, la rotación o el aumento de participantes pueden poner a prueba la capacidad de atención. La formación de asistentes y voluntarios, junto con procedimientos claros de seguridad, ayudaría a reducir ese riesgo.

El reto de crecer sin perder calidad

El inicio con un grupo reducido puede ser una decisión prudente: permite ajustar la metodología, conocer las necesidades de los alumnos y comprobar la respuesta logística. Sin embargo, la ampliación progresiva plantea una tensión entre inclusión y calidad. Si la demanda crece rápidamente y se mantiene una única sesión semanal, el programa podría quedarse corto o generar listas de espera. Si se incorporan demasiadas personas sin aumentar los recursos humanos, cada participante recibirá menos atención y se dificultará la adaptación de los ejercicios a diferentes niveles funcionales.

La frecuencia prevista también condicionará los resultados. Una sesión semanal puede ser suficiente para una primera toma de contacto, pero puede resultar insuficiente para quienes busquen mejoras técnicas sostenidas o preparación competitiva. El incremento de días de entrenamiento dependerá de la disponibilidad del CIAT, del presupuesto de la asociación y de la demanda real. No sería razonable exigir desde el primer momento una estructura de alto rendimiento, aunque sí convendría establecer criterios transparentes para decidir cuándo ampliar horarios, contratar más personal o crear grupos diferenciados por edad, experiencia y objetivos.

La continuidad financiera constituye una incertidumbre relevante. La cesión de las instalaciones resuelve una parte del coste, pero no cubre necesariamente los salarios, el mantenimiento del material, los seguros, el transporte, la comunicación ni la participación en competiciones. Muchos proyectos de deporte adaptado nacen con apoyo institucional y pierden estabilidad cuando cambian las prioridades presupuestarias o las personas responsables. Para evitar que la escuela dependa de convocatorias anuales, sería aconsejable definir compromisos plurianuales, publicar indicadores de actividad y diversificar las fuentes de financiación sin trasladar una carga excesiva a las familias.

Participación, transporte y desigualdad territorial

La ubicación en el CIAT puede ser una ventaja para quienes viven cerca, pero no garantiza un acceso equilibrado para toda la isla. El desplazamiento de una persona usuaria de silla de ruedas puede requerir transporte adaptado, más tiempo de viaje y la coordinación de un acompañante. Una sesión los lunes por la mañana puede ser compatible con algunas agendas, pero difícil para estudiantes, trabajadores o familias que dependen de servicios de transporte con horarios limitados. Si la escuela aspira a crecer, deberá observar quiénes quedan fuera y por qué, en lugar de interpretar la baja inscripción como falta de interés.

La solución no pasa necesariamente por multiplicar sedes de inmediato, ya que esa expansión podría fragmentar los recursos y reducir la calidad técnica. Sí podrían explorarse jornadas de iniciación en otros municipios, acuerdos con centros deportivos locales o apoyos específicos para el transporte. La recopilación de datos sobre procedencia, edad, género, tipo de discapacidad y abandono permitiría comprobar si el programa está llegando a una población diversa. Sin esa información, existe el riesgo de que una iniciativa concebida para ampliar derechos termine beneficiando sobre todo a un grupo reducido y ya conectado con el movimiento asociativo.

De la escuela a una política deportiva duradera

El proyecto puede servir como prueba para revisar la política de deporte adaptado en Tenerife. Si se acompaña de evaluación, podría aportar evidencias sobre la demanda existente, el coste por participante y las adaptaciones más eficaces. Esos datos serían útiles para diseñar futuras escuelas, formar técnicos y orientar inversiones. La administración insular también tendría la oportunidad de integrar la actividad en una estrategia más amplia que incluya iniciación, recreación, competición y participación en eventos, evitando que el deporte adaptado dependa exclusivamente del esfuerzo de asociaciones sin ánimo de lucro.

La coordinación sanitaria debe abordarse con prudencia. El atletismo puede aportar beneficios físicos, pero cada deportista presenta condiciones y riesgos diferentes. La escuela no sustituye una valoración médica ni un proceso de rehabilitación, y sus responsables tendrán que delimitar claramente sus funciones. La comunicación con profesionales de la salud, cuando sea necesario y con las garantías de privacidad correspondientes, puede ayudar a prevenir lesiones y a ajustar las cargas de entrenamiento. También será importante proteger a los menores y establecer protocolos sobre consentimiento, acompañamiento y tratamiento de datos personales.

La primera Escuela de Atletismo en silla de ruedas de Tenerife abre una oportunidad concreta para transformar la accesibilidad deportiva en una práctica cotidiana, no solo en una declaración institucional. Sus resultados dependerán menos del anuncio inicial que de la capacidad para sostener el entrenamiento, eliminar costes ocultos, facilitar los desplazamientos y escuchar a los propios participantes. El crecimiento será positivo si se produce con recursos suficientes y objetivos verificables; de lo contrario, la visibilidad obtenida podría contrastar con una oferta limitada. La evolución de las inscripciones, la asistencia continuada, la diversidad del alumnado y la permanencia de la financiación ofrecerán las señales más fiables sobre si el proyecto logra convertirse en una puerta de entrada estable al atletismo adaptado.

Últimas noticias