Uruguay llega al cierre de fase de grupos contra España con dos puntos y la obligación de ganar para clasificar. La derrota implicaría eliminación directa, sin opción de repesca como mejor tercero. Este escenario ha desatado un conflicto interno entre el seleccionador Marcelo Bielsa y varios referentes del plantel.

Según reportes del medio local El Espectador, Valverde, Ugarte, Betancur y Rochet solicitaron una reunión privada para expresar su desacuerdo con el esquema de entrenamiento y el plan de partido propuesto. Los jugadores prefieren un bloque bajo y contragolpes, mientras Bielsa insiste en replicar el estilo de España. El técnico argentino también rechazó reducir la intensidad de las sesiones, pese a las lesiones acumuladas.
Reunión de 48 minutos y fractura interna
Bielsa convocó a toda la plantilla y dedicó casi 48 minutos a exponer las tensiones. Acusó a algunos futbolistas de buscar su salida tras la exclusión de Suárez y Nández. Parte del vestuario abandonó la sala durante la intervención, aunque el capitán Giménez intentó mediar. Los jugadores con molestias físicas han sido los más cercanos al estratega.
El enfrentamiento revela una pérdida de autoridad de Bielsa en un momento crítico. En partidos de alto riesgo, la falta de alineación entre cuerpo técnico y plantilla suele traducirse en errores tácticos y menor intensidad colectiva. Uruguay depende ahora de resolver esta fractura interna antes del encuentro decisivo.
