El Athletic encara en San Mamés una exigente prueba ante el Atlético de Madrid con la confianza recuperada tras su victoria en Vigo y con la intención de elevar el nivel mostrado en su anterior encuentro como local, saldado con derrota frente al Sevilla. El entrenador rojiblanco, Edin Terzic, destacó en la previa que el rendimiento y el resultado del pasado domingo han facilitado el trabajo durante la semana, aunque advirtió de la necesidad de mantener la concentración durante los 90 minutos ante un rival que, a su juicio, necesita muy pocas ocasiones para marcar.
Terzic volverá a sentarse por segunda vez en el banquillo de San Mamés con el objetivo de mejorar la puesta en escena del equipo. El técnico alemán consideró que el partido de Vigo supuso un punto de partida positivo, tanto por la actuación colectiva como por la capacidad de mantener la portería a cero fuera de casa. “Los jugadores quieren jugar así”, explicó, en referencia a una propuesta que pretende consolidar a partir de la intensidad, el orden y el aprovechamiento de las cualidades de la plantilla.
Una victoria que ha cambiado el clima de trabajo
El triunfo conseguido lejos de Bilbao ha permitido al Athletic preparar el siguiente compromiso en un escenario más estable. Terzic aseguró que ha sido “una buena semana de trabajo para todos” y que el resultado del último encuentro ha reforzado la disposición del grupo. La valoración del entrenador no se limita al marcador: también subrayó la actitud de los futbolistas y la voluntad de repetir una actuación que considera compatible con la identidad que busca implantar.
La referencia a Vigo tiene además un valor práctico. El equipo había señalado como objetivo competir con solvencia fuera de casa y evitar encajar, dos metas que pudo cumplir. Ahora el desafío es trasladar esa consistencia a San Mamés, donde el Athletic quiere ofrecer una respuesta diferente ante su público después del tropiezo contra el Sevilla. Terzic insistió en que el lugar no debe alterar el plan de juego, aunque admitió que ganar con el respaldo de la afición tendría un significado especial.
El entrenador evitó presentar el estilo como una imposición personal. Afirmó que es el líder del proyecto, pero matizó que las ideas deben adaptarse a las habilidades y al potencial de los jugadores. En su análisis, la construcción del juego parte de los principios que ya poseen los futbolistas y de la capacidad del cuerpo técnico para organizarlos con el objetivo de competir y ganar. Esa perspectiva sitúa el rendimiento colectivo por encima de cualquier sistema rígido.

Respeto al Atlético y vigilancia sobre Julián Álvarez
El Atlético de Madrid representa una exigencia superior por su experiencia reciente y por la evolución que Terzic percibe en el conjunto dirigido por Diego Simeone. El técnico del Athletic elogió las temporadas del argentino al frente del equipo y describió al rival como un bloque muy fuerte, con un juego más fluido que en etapas anteriores. También recordó que ningún equipo es invencible, un argumento que combina respeto por el adversario con la convicción de que el factor campo puede ayudar a equilibrar el duelo.
La prioridad, según explicó, será conservar buenas distancias entre líneas y sostener la concentración. El Atlético puede castigar cualquier pérdida de atención porque dispone de jugadores capaces de transformar una ocasión aislada en una acción decisiva. En ese contexto, el partido exigirá al Athletic una defensa coordinada, pero también la capacidad de no renunciar al balón cuando encuentre espacios para avanzar.
Terzic no quiso entrar en el debate relacionado con Julián Álvarez y las circunstancias que rodean al delantero. Señaló que no tiene influencia sobre ese asunto y que su atención está centrada exclusivamente en preparar al Athletic para enfrentarse al Atlético y al propio futbolista. La respuesta refleja el intento del entrenador de mantener el foco en las cuestiones deportivas y evitar que factores externos alteren la preparación del encuentro.
Galarreta asumirá más responsabilidad
La baja de Canales obligará al equipo a modificar parte de su estructura en el centro del campo. Terzic reconoció que echarán de menos a un jugador que se encontraba en muy buena forma, aunque precisó que su recuperación avanza favorablemente y que la próxima semana comenzará a entrenarse. Ante esa ausencia, el técnico confía en que Galarreta aporte control y equilibrio, tanto cuando el Athletic tenga la pelota como cuando deba defender.
El entrenador destacó la experiencia de Galarreta y su serenidad para tomar decisiones. Esas cualidades pueden resultar determinantes en un partido que previsiblemente alternará fases de presión, repliegue y circulación bajo exigencia. El futbolista ya ofreció un rendimiento convincente en Vigo y, de acuerdo con Terzic, está preparado para asumir de nuevo un papel relevante.
La elección del once se resolverá después de valorar el entrenamiento y tras una semana especialmente intensa, con tres partidos en ocho días. Terzic dejó abierta la posibilidad de introducir cambios durante el encuentro, consciente de que la gestión de los esfuerzos puede influir en la recta final. La amplitud de alternativas, sin embargo, no elimina el problema de administrar una plantilla numerosa: el técnico recordó que no puede convocar a los 28 jugadores disponibles.
Sancet y la competencia interna
La situación de Nico Serrano y Álvaro Djaló también forma parte de la competencia por los minutos. Ambos no se entrenaron durante los últimos días, aunque Terzic aseguró que trabajan con intensidad. El alemán admitió que no todos los futbolistas pueden estar satisfechos con su participación, pero defendió que las decisiones deben responder a las necesidades del equipo y a las circunstancias de cada partido. En el fútbol, añadió, pequeños factores pueden modificar rápidamente la situación de un jugador.
En ese contexto, Sancet aparece como una de las piezas sobre las que el Athletic deposita expectativas. Terzic valoró su buena pretemporada, su actitud positiva y el esfuerzo realizado después de una última campaña en la que el futbolista no se sintió plenamente bien. El técnico considera que está cerca de marcar el próximo gol del equipo y espera que se convierta en un elemento importante frente a un Atlético que pondrá a prueba la madurez competitiva y la capacidad de reacción del Athletic.
