San Mamés acogerá mañana un duelo de máxima exigencia entre el Athletic y el Atlético de Madrid, dos equipos con objetivos ambiciosos y trayectorias muy distintas en este inicio de Liga. El conjunto rojiblanco llega reforzado por su victoria en Balaídos, la primera del curso y también la primera de Edin Terzic desde su llegada al banquillo. El buen rendimiento de aquella segunda parte, especialmente la solidez mostrada durante los primeros 45 minutos, ha permitido rebajar la preocupación generada por las derrotas ante Sevilla y Barcelona.
El partido supondrá el tercer enfrentamiento entre Terzic y Diego Simeone. Los dos anteriores se produjeron en los cuartos de final de la Champions 2023-24, cuando el técnico alemán dirigía al Borussia Dortmund. El equipo germano se impuso en ambos encuentros: 2-1 en el Metropolitano y 4-2 en el Signal Iduna Park. Aquel cruce no solo eliminó al Atlético, sino que confirmó la capacidad de Terzic para competir en escenarios de máxima presión y neutralizar el plan de Simeone durante una eliminatoria de alto voltaje.

El Atlético llega con mejores números: suma siete puntos de nueve, ocupa la tercera plaza y solo está por detrás de Barcelona y Real Madrid, que cuentan sus partidos por victorias. Ha derrotado a Málaga y Sevilla, además de empatar con el Villarreal. Álex Baena, autor de tres goles, es su principal referencia ofensiva en un ataque que también ha encontrado aportaciones de Pubill, Lee Kang-In, Lookman y Giuliano Simeone.
La historia concede al Atlético una ligera ventaja en el balance global de Liga, con 82 triunfos frente a 65 del Athletic, pero San Mamés modifica el escenario: los bilbaínos han ganado 46 de los 89 enfrentamientos disputados en casa y solo han perdido 27. Esa fortaleza local puede ser decisiva ante un rival más regular en el arranque. Para Terzic, el encuentro representa algo más que una revancha europea: será la primera medida real de su proyecto frente a un Atlético competitivo y familiarizado con este tipo de batallas.
