La batalla legal entre John Textor y Michele Kang por el control del Olympique de Lyon ha escalado con la presentación de una demanda millonaria en un tribunal de Florida. El expresidente del club francés reclama al menos 400 millones de dólares en compensación, alegando una conspiración orquestada para desplazarle de la dirección mientras la entidad atravesaba dificultades financieras. La acción judicial, interpuesta el pasado 20 de julio, añade una nueva capa de complejidad a una reestructuración que ya había generado tensiones entre los inversores estadounidenses involucrados en el fútbol europeo.
Según los documentos presentados, Kang habría diseñado una estrategia para alejar a Textor de la gestión diaria del club aprovechando la situación de Eagle Football, el holding que agrupaba varios activos deportivos. La demanda menciona acusaciones de conspiración civil, difamación, ocultación fraudulenta e interferencia en las relaciones comerciales. Estas afirmaciones sitúan el conflicto en un plano personal y estratégico, más allá de las meras cuestiones financieras que rodearon la salida de Textor.

Contexto de la reestructuración financiera
El Olympique de Lyon había acumulado problemas de liquidez bajo la propiedad de Eagle Football, lo que obligó a una intervención supervisada por las autoridades deportivas francesas. Michele Kang lideró entonces la adquisición de los activos principales del club, un movimiento que permitió estabilizar las cuentas y mantener al equipo en la primera división. Desde el entorno de la nueva propietaria se sostiene que esta operación se realizó dentro de los cauces legales y que contribuyó a preservar la viabilidad de una institución histórica del fútbol francés.
Por su parte, Textor argumenta que el proceso de insolvencia fue acelerado de forma deliberada para facilitar una compra a precio reducido. La demanda señala que se prepararon operaciones paralelas destinadas a erosionar la posición de control del holding original. Esta versión introduce elementos de planificación previa que, de confirmarse, podrían alterar la percepción pública sobre la transparencia de la transacción.
Reacciones de ambas partes
El club Olympique de Lyon ha rechazado las acusaciones de forma categórica. Fuentes cercanas a la dirección actual destacan que la reestructuración respondió a necesidades objetivas derivadas de la gestión anterior y que la llegada de Kang aportó recursos frescos y estabilidad institucional. Se menciona también la existencia de operaciones financieras cuestionadas durante la etapa de Textor, aunque estas afirmaciones aún no han sido objeto de resolución judicial definitiva.
Del lado de Textor, la estrategia legal busca no solo una indemnización económica sino también establecer un relato que presente su salida como el resultado de maniobras hostiles. La demanda se presenta en Florida, jurisdicción donde residen ambos empresarios, lo que añade un componente de competencia entre tribunales estadounidenses y posibles implicaciones para otros activos deportivos que ambos controlan en diferentes países.
Impacto en el fútbol femenino
El caso adquiere relevancia adicional por el perfil de Michele Kang como inversora destacada en el fútbol femenino. Su cartera incluye el Washington Spirit de la NWSL, el London City Lionesses y el proyecto OL Lyonnes, que ha registrado un crecimiento notable en los últimos meses. La incorporación de Alexia Putellas al equipo inglés ha elevado el perfil internacional de sus iniciativas y ha reforzado la narrativa de expansión en el deporte femenino europeo.
Una prolongación del litigio podría generar incertidumbre sobre la continuidad de estos proyectos, especialmente si las disputas legales afectan la capacidad de Kang para tomar decisiones de inversión a largo plazo. Al mismo tiempo, la situación pone de relieve los riesgos inherentes a las operaciones de reestructuración en clubes con problemas financieros, donde la llegada de nuevo capital no siempre elimina tensiones previas entre antiguos y actuales propietarios.
El desarrollo del proceso judicial en Florida determinará si las acusaciones de conspiración cuentan con respaldo probatorio suficiente. Mientras tanto, el Olympique de Lyon continúa su actividad deportiva bajo la nueva estructura accionarial, aunque la sombra de la demanda persiste como factor que podría influir en futuras negociaciones o alianzas dentro del ecosistema del fútbol profesional.
