River recibió una señal positiva en medio de un escenario deportivo adverso. Según confirmaron a Clarín fuentes del entorno de Thiago Almada, el futbolista ya dio el visto bueno para regresar a la Argentina y convertirse en refuerzo del club de Núñez. La operación, sin embargo, todavía no está cerrada: la dirigencia encabezada por Stefano Di Carlo debe alcanzar un acuerdo económico con el Atlético de Madrid, propietario del 50 por ciento de los derechos del jugador y titular de sus derechos federativos.
La posible llegada de Almada aparece un día después de la derrota ante Rosario Central, resultado que significó la quinta caída consecutiva de River en torneos organizados por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). En ese contexto, la disposición del mediocampista ofensivo representa una noticia alentadora para un equipo que necesita recuperar competitividad y confianza, aunque el desenlace depende ahora de una negociación entre clubes que todavía presenta aspectos relevantes por resolver.
El acuerdo con el jugador ya no sería un obstáculo
El consentimiento de Almada modifica el escenario de las conversaciones porque permite que River concentre sus esfuerzos en la parte institucional y económica de la transferencia. La voluntad del futbolista no equivale a una contratación oficial, pero sí elimina uno de los pasos más sensibles de cualquier operación: la aceptación del proyecto deportivo, del contrato y de las condiciones personales por parte del jugador.
La información difundida por el entorno de Almada indica que el futbolista está dispuesto a sumarse al plantel millonario. No trascendieron todavía la duración del vínculo, el salario ni otros términos de su eventual contrato. Esos detalles deberán definirse una vez que River y Atlético de Madrid logren establecer el valor total de la operación y la forma de pago.
El club argentino y la entidad española son, en esta etapa, los principales protagonistas de la negociación. El Atlético posee la mitad de la ficha de Almada y también sus derechos federativos, por lo que su aprobación resulta indispensable para concretar el regreso del jugador. La otra mitad de los derechos económicos pertenece a un tercero, aunque el foco actual de las conversaciones está puesto en la institución madrileña, según la información disponible.

Una gestión clave en Madrid
Agustín Jiménez, representante de Almada, viajó a España para reunirse con Enrique Cerezo, presidente del Atlético de Madrid. El objetivo del encuentro es terminar de precisar los términos de la transferencia y acercar las posiciones entre las partes. La expectativa en River es que durante este lunes se produzcan avances decisivos e incluso que pueda alcanzarse un principio de acuerdo.
La intervención del representante busca ordenar una negociación que combina la decisión deportiva del jugador con los intereses económicos de los clubes involucrados. Si las instituciones acuerdan el monto y las condiciones, River podrá avanzar hacia la revisión contractual y los procedimientos formales que exige una incorporación. Hasta que eso ocurra, la operación seguirá siendo una posibilidad concreta, pero no una transferencia confirmada.
En las oficinas del Monumental mantienen una mirada optimista y confían en llegar a un entendimiento. Esa expectativa se apoya en dos elementos: la voluntad expresada por Almada y el diálogo directo que se intenta establecer con la conducción del Atlético. No obstante, la diferencia entre una negociación encaminada y un acuerdo firmado puede ser significativa, especialmente cuando se trata de una operación de alto valor y con más de un titular de derechos involucrado.
El posible pase más caro de la historia del club
Si finalmente se concreta, el desembolso convertiría a Almada en la incorporación más costosa de la historia de River. La afirmación, por ahora, debe entenderse como una proyección vinculada al monto que se negocia y no como un récord ya establecido, porque las cifras oficiales y la estructura definitiva de la operación aún no fueron informadas.
La magnitud económica del eventual traspaso explica la cautela de la dirigencia. River debería compatibilizar la necesidad de reforzar el plantel con el impacto financiero de una compra de estas características. Para el club, la apuesta tendría una dimensión deportiva evidente, pero también implicaría asumir compromisos que podrían condicionar otras decisiones del mercado de pases.
Desde el punto de vista futbolístico, el interés por Almada responde a la búsqueda de un jugador capaz de aportar desequilibrio, movilidad y creatividad en los últimos metros. Sin embargo, la sola incorporación de un futbolista de su perfil no resolvería automáticamente los problemas que llevaron al equipo a encadenar cinco derrotas. El rendimiento colectivo, la adaptación al esquema y las condiciones en las que se produzca su llegada serán factores determinantes.
River espera definiciones mientras crece la expectativa
La posible vuelta de Almada también tiene un componente simbólico: se trata de un futbolista argentino que podría regresar al país para vestir la camiseta de uno de los clubes más importantes de Sudamérica. Esa perspectiva alimenta la expectativa de los hinchas, especialmente después de una seguidilla de resultados negativos, pero no modifica los tiempos formales de la negociación.
Por el momento, River cuenta con la conformidad del jugador, una gestión activa de su representante en España y una postura dirigencial que transmite confianza. Falta, sin embargo, el entendimiento con el Atlético de Madrid y la resolución de los aspectos contractuales y federativos. Hasta que esos pasos no se completen y el club anuncie oficialmente la operación, Almada continuará siendo un objetivo avanzado, pero no un nuevo integrante confirmado del plantel de Núñez.
La negociación permanece abierta y podría registrar avances durante las próximas horas. El desenlace dependerá de si River logra satisfacer las condiciones del Atlético y transformar el acuerdo verbal con el futbolista en una transferencia formal. En el Monumental esperan que esa definición permita convertir una noticia alentadora en la primera respuesta concreta frente a la crisis deportiva que atraviesa el equipo.
