Enzo Fernández marcó el gol del empate parcial en la semifinal contra Inglaterra con un remate desde afuera del área. Su celebración, imitando al Topo Gigio, conectó con un símbolo del fútbol argentino que ya usaron Riquelme en 2011 y Messi en Qatar 2022 para expresar descontento. Argentina ganó 2-1 y avanzó a la final contra España.

El propio personaje, desde Italia, respondió en Instagram reconociendo las orejas grandes y deseando suerte para la final. Este cruce entre un ícono infantil y el gesto de rebeldía futbolística añade una capa cultural que trasciende el resultado deportivo. La imagen viral refuerza la identidad argentina en un Mundial cargado de épica y simbolismo.
