Albert Torres, aún en fase de recuperación tras sus contratiempos físicos, ha demostrado su valor táctico en la Clásica Castilla y León al contribuir decisivamente al segundo puesto de Roger Adrià. El corredor de Ciutadella, ausente del Tour de Francia, centró sus esfuerzos en estas pruebas de una semana y facilitó el ataque final que permitió al Movistar situar a Adrià por detrás de Thomas Silva.

Victoria de Silva y apoyo de Torres
Thomas Silva (Astana) se impuso con autoridad en los 191 kilómetros ondulados entre Benavente y Lubián, dejando a Adrià en segunda posición y a Christian Scaroni tercero. El trabajo de Torres en el tramo decisivo impidió que el dúo de cabeza escapara sin respuesta del Movistar, demostrando que su experiencia en carretera sigue siendo un activo incluso en etapas de readaptación física. Un día antes, en la Clásica de Ordizia, Torres ya había intentado reaccionar junto a su compañero Tesfazion Natnael, aunque el triunfo volvió a recaer en Silva.
Estos resultados evidencian la capacidad de Torres para generar oportunidades de equipo sin asumir el protagonismo personal. Su presencia en la Vuelta a Castilla y León no solo apoyó el subcampeonato de Adrià, sino que reforzó la cohesión del Movistar en un momento clave de la temporada, donde cada posición cuenta para la clasificación general y la moral del grupo.
