La salida de Tiago Nunes el 17 de julio de 2026 marcó el segundo cambio de entrenador en menos de un año para Liga Deportiva Universitaria. El club ecuatoriano optó por una solución temporal al confiar nuevamente en Patricio Hurtado, quien ya había ocupado el cargo interino tras la marcha de Pablo Sánchez. Esta decisión se produce mientras el equipo ocupa el sexto lugar de la Liga Pro con 28 puntos y mantiene presencia en octavos de final de la Copa Libertadores 2026.
El contexto inmediato revela una institución que prioriza la continuidad en el terreno de juego por encima de la precipitación en la contratación definitiva. El próximo compromiso contra Leones FC el 18 de julio obliga a contar con un responsable en el banquillo, pero la dirigencia ha dejado claro que el proceso de búsqueda del reemplazante sigue abierto.
¿Por qué el interinato se repite en momentos clave?
La trayectoria de Patricio Hurtado dentro del club muestra un patrón recurrente. Tras la salida de Sánchez, también asumió de forma provisional antes de la llegada de Nunes. Esta repetición sugiere que la dirigencia valora su conocimiento interno del plantel y su capacidad para mantener la estructura táctica básica sin introducir cambios radicales. Sin embargo, el hecho de que se le asigne nuevamente el rol interino plantea preguntas sobre la estabilidad institucional a largo plazo.
Los resultados irregulares de Nunes, que incluyeron la eliminación en semifinales de la Copa Libertadores 2025 ante Palmeiras y un subcampeonato en la Liga Pro, evidencian que el problema no radica únicamente en el nombre del entrenador. La falta de un proyecto deportivo coherente que trascienda los ciclos de cada técnico aparece como factor estructural más profundo.

El peso de la Libertadores en la ecuación
La clasificación a octavos de final de la Copa Libertadores 2026 representa el principal activo que el nuevo entrenador heredará. Este logro contrasta con la posición media en el torneo local y obliga a cualquier candidato a demostrar capacidad para competir en dos frentes simultáneos. La experiencia de Nunes en torneos internacionales fue uno de los argumentos que justificó su contratación inicial; ahora el club debe decidir si prioriza ese perfil o busca alguien con mayor conocimiento del fútbol ecuatoriano.
Los casos de Independiente del Valle y Barcelona SC en años recientes demuestran que la continuidad de un proyecto táctico puede compensar la rotación de entrenadores. Liga de Quito aún no ha logrado replicar ese modelo, lo que explica la urgencia por encontrar un perfil que no solo gestione resultados inmediatos sino que también siente las bases para la segunda mitad de la temporada.
Perspectivas desde la directiva, el plantel y la afición
La directiva ha comunicado que el proceso de búsqueda continúa y que cualquier decisión se anunciará oportunamente. Esta postura refleja una postura cautelosa que evita presiones externas, aunque genera incertidumbre entre los jugadores que deben adaptarse a sistemas diferentes en corto tiempo. Para el plantel, la llegada de un nuevo estratega implica posibles modificaciones en la alineación titular y en la distribución de roles dentro del campo.
Desde la afición, las reacciones oscilan entre la exigencia de resultados rápidos y el reconocimiento de que el mercado de entrenadores en Sudamérica presenta opciones limitadas en esta ventana del calendario. La posibilidad de un técnico extranjero con experiencia en competiciones continentales compite con la opción de un perfil local que conozca las particularidades del torneo ecuatoriano.
Riesgos de la interinidad prolongada
La repetición de interinatos puede erosionar la autoridad del cuerpo técnico ante el grupo y dificultar la implementación de ideas de juego consistentes. Hurtado ya demostró en su anterior paso que puede estabilizar al equipo, pero su rol temporal reduce el margen para decisiones estructurales como ajustes en el sistema defensivo o cambios en la distribución de minutos entre los jugadores.
Además, el calendario de julio y agosto incluye partidos decisivos tanto en la Liga Pro como en la Copa Libertadores. Cualquier tropiezo durante este periodo podría alejar al equipo de los puestos de clasificación directa y complicar el objetivo de disputar el título nacional.
Escenarios posibles para la segunda mitad de temporada
Si el club concreta la contratación de un entrenador con experiencia internacional antes de agosto, el equipo podría mantener su participación en la Copa Libertadores sin perder el enfoque en el torneo local. En cambio, una demora mayor obligaría a Hurtado a gestionar un periodo más extenso, lo que podría consolidar su figura o, por el contrario, evidenciar las limitaciones de una solución provisional.
El mercado de entrenadores sudamericano ofrece perfiles que combinan conocimiento táctico con experiencia en torneos internacionales. La decisión final dependerá de la capacidad de la dirigencia para equilibrar el presupuesto, las expectativas deportivas y el calendario restante de la temporada.
El desenlace de este proceso definirá no solo los resultados inmediatos de Liga de Quito, sino también la capacidad del club para construir un proyecto que reduzca la frecuencia de cambios en el banquillo durante los próximos años.
