Jan Ullrich, campeón del Tour de Francia en 1997, se ha sumado al debate sobre Tadej Pogacar al calificarlo como el Eddy Merckx de la época actual. El esloveno suma ya cinco victorias en la carrera francesa y mantiene un dominio que, según Ullrich, resulta casi insuperable mientras siga compitiendo.

El alemán destaca la constancia de Pogacar: nunca se equivoca, no enferma y conserva intacto el hambre de victoria. Esta combinación lo sitúa, en su opinión, por encima de cualquier rival actual y lo convierte en el mejor de los mejores.
Contexto histórico y paralelismos
La opinión de Ullrich adquiere peso por su propia trayectoria: único ganador alemán del Tour, su carrera terminó abruptamente en 2006 por vínculos con el dopaje y años después reconoció el uso de sustancias prohibidas. Lance Armstrong, también implicado en escándalos similares, coincide en que Pogacar superaría con claridad a cualquier figura del pasado. El elogio conjunto de dos excampeones con pasados controvertidos subraya la excepcionalidad actual del ciclista esloveno, pero también recuerda que los récords de hoy se miden en un contexto de mayor control antidopaje.
