El Mundial 2026 transformó la trayectoria de Orlando Gill. El arquero paraguayo selló su nombre al atajar dos penales ante Alemania y guiar a su selección a una histórica clasificación. Esa actuación elevó su valor de inmediato y colocó su cláusula de rescisión de 8 millones de dólares en el radar de los grandes clubes europeos.
El Manchester United aparece como el principal interesado. El representante del jugador confirmó que el club inglés evalúa pagar el monto exacto de la cláusula para incorporarlo en el actual mercado de pases. San Lorenzo aún no recibió oferta formal, aunque la dirigencia del club argentino espera con atención cualquier movimiento que alivie su delicada situación económica.

Otras alternativas europeas
Si la negociación con los Red Devils no avanza, Gill cuenta con varias opciones. Aston Villa e Ipswich Town ya manifestaron interés desde la Premier League, mientras que Torino y Fiorentina lo siguen de cerca en Italia. El arquero, mientras tanto, entrena con normalidad y se prepara para el debut del sábado ante Lanús por el Torneo Clausura.
El caso ilustra cómo una actuación decisiva en un Mundial puede acelerar el salto de un jugador sudamericano a Europa, incluso cuando su club de origen atraviesa restricciones financieras que limitan su capacidad de retención.
