El equipo femenino de Rugby a 7 de la Universidad de Zaragoza ha logrado la medalla de bronce en los European Universities Games 2026, disputados en Salerno, Italia. Esta posición refleja un rendimiento sostenido a lo largo de la competición, donde el conjunto aragonés registró únicamente dos derrotas antes de asegurar el tercer puesto ante la Universidad de Viena. El resultado sitúa a la institución entre las mejores universidades europeas en esta disciplina y cierra un ciclo que comenzó con el título nacional de 2025.
Desarrollo del torneo y resultados clave
La fase de grupos enfrentó al equipo de Unizar contra universidades de España, Francia y Austria. Las dos únicas pérdidas se produjeron en encuentros de alto nivel, lo que permitió clasificar a la fase final con margen suficiente para disputar el partido por el bronce. Frente a Viena, las jugadoras aragonesas controlaron el ritmo del juego y cerraron la victoria con una diferencia clara en el marcador. Lyon se proclamó campeona tras superar en la final a Clermont Auvergne, que completó el podio con la plata.
La estructura del evento, con una primera fase de grupos seguida de eliminatorias, exigió consistencia defensiva y capacidad de adaptación. El balance de dos derrotas en todo el torneo indica que el equipo mantuvo un nivel competitivo estable, incluso en partidos contra rivales con mayor experiencia internacional en rugby universitario.

Reconocimiento institucional más allá del resultado
Además del resultado deportivo, la organización de los EUG destacó el comportamiento del equipo durante toda su estancia en Salerno. Responsables del evento subrayaron la amabilidad, la educación y la disponibilidad mostradas por las jugadoras en las diferentes sedes. Este reconocimiento no es habitual en competiciones de esta envergadura y refleja un compromiso que trasciende el terreno de juego. En el deporte universitario, donde la formación integral forma parte de los objetivos institucionales, tales valores adquieren peso específico a la hora de valorar el rendimiento global de una delegación.
El grupo estuvo formado por Sofía Serrano, Ariadna Acirón, Irati Tejero, Carmen Pamplona, Marta Pamplona, Ainhoa Allué, Elena Comadrán, Inés Jarauta, Sofía Pascual, Amets Ulibarri, Valeria Muntz, Laura Miramón y Noelia Guerreiro. Elena Comadrán lideró la anotación con 64 puntos, una cifra que evidencia su aportación ofensiva y la distribución equilibrada de responsabilidades dentro del equipo.
Trayectoria desde el título nacional hasta la proyección europea
El bronce europeo llega tras el campeonato de España universitario de Rugby 7s conquistado en 2025. Esa victoria otorgó la plaza para los Juegos Universitarios Europeos y permitió al equipo medir su nivel contra formaciones de otros países. El ciclo completo, que abarca desde la competición nacional hasta la medalla continental, muestra una progresión coherente en la preparación y en la gestión de los recursos deportivos de la universidad.
El próximo hito para la institución será la organización del Campeonato de Europa Universitario de Rugby 7s en 2027, que se celebrará en Zaragoza. Esta condición de anfitriona obliga a planificar con antelación tanto la logística como la preparación deportiva. El bronce obtenido en Italia proporciona una referencia clara sobre el nivel actual y establece objetivos medibles para la cita en casa, donde el equipo buscará mejorar su posición en el medallero.
La experiencia acumulada en Salerno también aporta datos útiles para el análisis técnico. Las dos derrotas registradas permiten identificar áreas de mejora en defensa y en la gestión de posesiones bajo presión, aspectos que el cuerpo técnico podrá trabajar con mayor precisión antes de 2027. Al mismo tiempo, la victoria sobre Viena demuestra que el grupo posee recursos para competir con éxito contra equipos de perfil similar.
Significado para el rugby universitario español
La presencia de universidades españolas en el podio europeo no es frecuente en rugby a 7 femenino. El resultado de Unizar contribuye a visibilizar la disciplina en el ámbito universitario y refuerza la posición de España en un deporte donde Francia y otros países mantienen tradición consolidada. La combinación de resultados deportivos y reconocimiento por conducta ofrece un modelo que otras delegaciones pueden considerar a la hora de preparar futuras participaciones.
El cierre de esta etapa deja al equipo con una medalla y con la responsabilidad de defender el nivel alcanzado cuando Zaragoza acoja la competición continental. Los datos del torneo de Salerno, desde el número de victorias hasta el liderazgo anotador de Comadrán, constituyen una base objetiva para evaluar el progreso en los próximos meses.
